- La más alta satisfacción que puede sentir una persona es luchar por la liberación de la humanidad de toda clase de opresión. Motiva complacencia saber que la gente está en condiciones de tener a su disposición y alcance lo necesario para satisfacer sus necesidades.
- Una comunidad da demostración de agrado cuando los comunitarios muestran tranquilidad espiritual porque el medio donde viven les hace la existencia acogedora, cómoda.
- Para que la gente sea feliz, precisa estar en un medio que la motive a sentirse bienaventurada. Lo contrario sería permanecer desafortunada.
- El ambiente dominicano presenta lo contrario para las personas estar a gusto. El desagrado, el disgusto se siente por todas partes.
- La forma como está organizada la sociedad dominicana causa desasosiego permanente. No hay espacio para la tranquilidad.
- Las añejas y rígidas estructuras que genera el régimen económico predominante hacen posible un modo de vida desagradable, escabroso.
- Un medio social degradado en lo ético y moral no es un aliciente para permanecer en él. La desmotivación impulsa a no quedarse e irse de inmediato.
- Ningún atractivo puede mover a un ciudadano de bien a disfrutar pobreza, miseria, violencia, inseguridad y otros fenómenos nocivos que aquí meten miedo, horripilan.
- Dominicanas y dominicanos estamos viviendo en un lugar para que cualquier persona medianamente civilizada esté indignada. Este sitio está para salir al galope y sin rumbo.
- No es cuestión de escribir sobre una montaña de males sociales para que se vean con más claridad. Es que ellos están ahí y no necesitan ser sobredimensionados ni estar con aspaviento.
- El pus que sale del rámpano que es la sociedad dominicana apesta y los grupos dominantes pretenden que la hediondez sea tolerada como un perfume de exquisita fragancia.
- Las condiciones bajo las cuales vive nuestro pueblo hay que denunciarlas para que sean bien conocidas. La existencia placentera de la minoría nacional no guarda proporción con la notoria pobreza.
- Las lacras sociales de las cuales la mayoría de la población dominicana es víctima, hay que sacudirlas, batirlas para que salgan a flote, traquetearlas a los fines de que las masas populares sepan que están bajo un régimen que las oprime.
- A la mayoría de nuestra gente la mantienen llevando una vida arrastrada como consecuencia de un sistema negador del derecho de los humanos a una existencia digna. Es bueno que el que padece la opresión sepa a causa de qué y a quién favorece.
- El país nuestro se ha convertido en un espacio de ensueño, de pura ilusión para los que son más, el pueblo, y una realidad para quienes lo explotan excesivamente.
- Para que aquí la materialidad no siga emocionando y conmoviendo a la gente buena, lo que procede es promover la llegada de un nuevo orden que tenga como objetivo el desarrollo de la sociedad dominicana en su conjunto y así llegaría la alegría colectiva.
lunes, 31 de marzo de 2025
En busca de una alegría que no existe
viernes, 28 de marzo de 2025
Responsabilidad ciudadana
- La persona, por el solo hecho de formar parte de la comunidad donde hace vida común y habitual, asume diferentes compromisos.
- Responsabilizarse es una decisión voluntaria que tiene mucho que ver con la formación del munícipe, con su conducta.
- La capacidad de compromiso de un ente social depende de su sentido de obligación moral, de lo que le impone el deber sin coacción alguna.
- Como está la situación hoy nuestro país es para responsabilizarse, comprometerse a responder, a realizar, garantizar y llevar a cabo.
- La realidad económica, social y política nacional dominicana está para la mujer o el hombre cumplidor, formal, muy prudente. Nada de los acostumbrados a exculparse y desentenderse.
- La obligación que cada quien voluntariamente se impone entraña sentido del deber y seriedad en la ejecución de los mandatos de su conciencia.
- El hecho de vivir en la República Dominicana impone el deber de ocuparse de todo lo que socialmente es de interés para el pueblo dominicano, no importa la época o circunstancias.
- Tener la obligación de participar enfrentando los problemas que nos lesionan como país atrasado y dependiente es hacer conciencia de los objetivos, de lo que a diario vemos y no debemos soslayar.
- En el medio dominicano, la mujer o el hombre con conciencia social, armado de civismo y un amplio concepto de ciudadanía, está para ser militante contra todo aquello que traba el desarrollo del país.
- Poco importa la edad para implicarse en lo que es la lucha por acabar con el atraso. Siempre hay que estar mezclado, envuelto y, de cualquier forma, enredarse en los movimientos sociales.
- La lucha política tiene sus riesgos, pero poco importa exponerse, arriesgarse. Lo que cuenta son los logros para la colectividad.
- En nuestro país, los comprometidos con la lucha democrática no están en condiciones de desaprovechar, perder oportunidades ni echar margaritas a los cerdos.
- Todo ciudadano o ciudadana que se siente comprometido con que su país progrese debe responsabilizarse y llevar consigo la obligación de salir adelante sin esperar recompensa alguna.
- Lo que nos impone el deber es interesarnos, probar que nos incumbe, que es de nuestro interés, plena atribución que el país cambie para bien, pronto y sin más sacrificios.
- En cada dominicano que se siente comprometido con lo mejor de su pueblo, el optimismo, el entusiasmo debe acompañarlo hasta alcanzar el éxito.
- La conciencia social y la responsabilidad ciudadana sirven para identificar a la mujer y al hombre interesados en el desarrollo social y el bienestar de su país. En la República Dominicana conviene que ciudadanas y ciudadanos se pongan en tensión demostrando que están dispuestos a cumplir con su deber sacando a la nación del estado de atraso en que se encuentra.
jueves, 27 de marzo de 2025
Bukele, esos antisociales los parió la sociedad salvadoreña
- La subordinación económica, social y política de la mayoría de nuestros pueblos al capital extranjero, en particular a los intereses monopolistas norteamericanos, y los remanentes feudales nos colocan como países por debajo del normal desarrollo.
- La ausencia de progreso sostenido y el lento crecimiento motivan el pobre avance de una nación cualquiera.
- Una comunidad humana donde está presente la pobreza sobresale por fenómenos sociales propios del rezago de sus fuerzas productivas.
- Mujeres y hombres que carecen de lo indispensable para vivir llevan una vida indigna y están bajo el dominio de las manchas que genera el orden social donde viven.
- Permanecen bajo la influencia de fenómenos nocivos la mujer o el hombre sin garantía de alimentos, servicios médicos y de educación, empleo y una vivienda digna.
- Prostitución, narcotráfico, drogadicción, criminalidad, corrupción y otras taras las llevan encima las víctimas de un sistema social enfermo.
- Para sanar a las personas dominadas por los defectos originados en el medio donde viven, no hay que hacer uso de métodos de crueldad tipo Bukele.
- Los antisociales, fruto del ambiente donde han nacido y desarrollado, deben ser curados haciendo uso de medios humanos, no de crueldad.
- La sociedad salvadoreña está en el deber de reeducar a los mismos que ella parió y negó las posibilidades de que hoy fueran ciudadanos de bien.
- Ningún ser humano nace condicionado de lo que llegará a ser en el futuro. Nadie trae el sello de bueno o malo, santo o demonio.
- En otro orden, la persona que abandona su lar nativo para en el extranjero vender su fuerza de trabajo lo hace por el desarrollo desigual entre su país y el que hace de receptor.
- Los venezolanos que están en Estados Unidos como inmigrantes no son delincuentes. Tienen la condición de trabajadores que llegaron a territorio norteamericano a laborar, no a delinquir.
- Los métodos de desprecio, humillación y maltrato para eliminar los fenómenos sociales dañinos, surten efectos odiosos momentáneos, pero no eliminan sus causas, que descansan en la misma sociedad.
- Provocar padecimiento muy intenso es una acción que en nada cambia la conducta negativa de quien delinque. Se necesita modificarle la forma mala de pensar y actuar.
- La mayoría de las sociedades latinoamericanas y caribeñas tienen sus antisociales y cada una busca la forma de cómo enfrentarlos, ya sea reeducándoles o la eliminación en el "intercambio de disparos".
- Debe ser rechazada cualquiera que sea la manera de combatir a los que se colocan al margen de la ley, haciendo uso de métodos deshumanizados. Este mensaje debe llegarle al presidente de El Salvador, Nayib Bukele.
miércoles, 26 de marzo de 2025
Autodeterminación, independencia y soberanía, ¿dónde están?
- En América Latina y el Caribe, las personas sensibles de manera permanente andan en su mente con una situación de difícil salida pegada en el fondo de su alma.
- El patriotismo lo define el sentimiento de amor a la patria, de fidelidad al pueblo, a sus mejores tradiciones democráticas y la defensa del patrimonio material y cultural.
- En nuestra época está presente el rechazo a la dominación extranjera y el apego a la solidaridad con los pueblos en la batalla contra el dominio colonial.
- A un dominicano que ama a su país y lo quiere liberado, le es difícil compaginar el derecho a la autodeterminación, con el estado de dominación que padece en la presente coyuntura y desde siempre.
- En nuestro país, para cualquier ciudadano con sano juicio, la autodeterminación no es más que una ficción para ilusionar a gente buena, pero sin dominio de la realidad política.
- Sería muy atinada la decisión de, en las escuelas, poner a los estudiantes dominicanos a analizar el concepto autodeterminación partiendo de la situación de nuestro país.
- 7 Someter a un examen lo que en verdad es la independencia nacional, permite conocer cuál es el estado en que hoy nos encontramos como nación.
- La independencia de los países latinoamericanos y caribeños está condicionada por su posición con relación a Estados Unidos. La independencia política está supeditada a la subordinación o no a organismos financieros controlados por Washington.
- La independencia política de muchos de nuestros Estados pierde su real contenido cuando los gobiernos nacionales descansan en la decisión de los monopolios estadounidenses.
- La soberanía nacional es un concepto que aquí está manejado como hijo de las circunstancias y a conveniencia de partes interesadas que nada tienen que ver con el país.
- La autoridad, el poder, la independencia, la autonomía en los asuntos internos y en las relaciones exteriores marcan y definen la soberanía, que es contraria a la intervención de intereses y grupos en las cuestiones domésticas.
- Luego de hechas las precisiones anteriores, a la luz de lo que está viviendo el pueblo dominicano, sería bueno someter a un desapasionado análisis si somos un pueblo con autodeterminación, independencia y soberanía.
- A los pueblos hay que bien formarlos para que vivan de lo que ocurre realmente, no de lo quimérico, que solo es fruto de la imaginación.
- A las dominicanas y a los dominicanos, los ideólogos de las clases dominantes les han hecho creer que estamos viviendo en un país con autodeterminación, independencia y plena soberanía, lo que no es más que una falacia.
- Al pueblo dominicano lo mantienen con la falsa creencia de que es libre, independiente, soberano y de que goza de autodeterminación, mientras tanto, permanece ahí soportando la dominación nacional y extranjera.
- A la gente buena de aquí procede que se le hable con suma claridad en el sentido de que independencia, soberanía y autodeterminación son objetivos a alcanzar con la liberación nacional de nuestra patria.
martes, 25 de marzo de 2025
El infierno de las cárceles de Nayib Bukele
- El comportamiento cruel e inhumano, el salvajismo, se está poniendo en ejecución, en cárceles de El Salvador ante el conocimiento de todas y de todos, como si nada.
- El mal en el cuerpo de otro, la crueldad, está siendo llevada a cabo como si formara parte de la cultura de nuestros pueblos.
- Nadie está preparado para con resignación llevar encima un daño físico o moral. Aguantar o sobrellevar no forma parte de la manera normal de vivir.
- Lo que está ocurriendo con los presos salvadoreños y venezolanos en la especie de ergástulas de la antigua Roma, es algo intolerable en pleno siglo XXI.
- Lo que sucede con los presos salvadoreños y venezolanos es una ofensa a la humanidad entera. Es un ensañamiento y sadismo combinado con brutal atrocidad.
- Obligar a doblar las rodillas para raparle la cabeza a un hombre esposado es una atrocidad, una bestialidad, pura barbaridad.
- El hecho de ver a hombres obligados a acatar en forma vejatoria reduce a la humanidad civilizada y desdice de nuestro deseo de vivir en un mundo de felicidad e igualdad de oportunidades.
- La degradación y la mortificación a otro, por tener la condición de indocumentado, debe repugnar a toda persona sensible y contraria a la ignominia.
- En El Salvador, en las cárceles de Bukele, están los nacionales, víctimas del sistema y los venezolanos que en su lar nativo no tienen un espacio en el mercado laboral.
- Lo que está ocurriendo en los recintos carcelarios salvadoreños para alojar a seres humanos pobres calificados como antisociales debe ser rechazado por quienes nos oponemos a la deshumanización en cualquiera de sus expresiones.
- Los gobernantes humillantes, vejatorios, ignominiosos e infames como Bukele y Donald Trump, no pueden rebajar, maltratar, afrentar y herir el amor propio de seres humanos.
- Lo que ocurre con los presos de Bukele y Donald Trump en las cárceles salvadoreñas debe ser denunciado, rechazado y de manera firme condenado.
- Los métodos odiosos y de crueldad ejecutados contra los presos en El Salvador deben ser censurados por inhumanos, desaprobados por ser contrarios a los derechos humanos, repudiados por herir los más nobles sentimientos de nuestros pueblos.
- No hay justificación alguna, ni excusa de ninguna índole para dar razones valederas que hagan admisibles las torturas contra los presos nacionales y venezolanos en los infiernos carcelarios salvadoreños.
- Desde ningún punto de vista es admisible el horror, la humillación, las atrocidades, lo execrable, siniestro y repulsivo para reducir al ser humano.
- Nunca, jamás, se pueden implantar los principios humanos en la sociedad haciendo uso de medidas crueles. Es absurdo pensar que se puede instaurar la dicha a costa de la infelicidad.
lunes, 24 de marzo de 2025
Abogados y funcionarios judiciales que dañan el servicio judicial
- El día miércoles 18 de octubre de 1961, cuando salí desde mi casa en Santiago de los Caballeros y me dirigí a la ciudad capital a matricularme en la Universidad de Santo Domingo, podía haberme inscrito en la Facultad de Medicina, Ingeniería o Derecho.
- Pero mi decisión estaba tomada desde antes de partir a inscribirme en el único centro universitario que funcionaba en el país: quería estudiar derecho para llegar a ser abogado, y así lo hice.
- El 25 de febrero de 1967, al momento de recibir el título de doctor en derecho Magna Cum Laude, se me presentaron tres posibilidades: aceptar una beca para estudiar en Francia otorgada por mi universidad como premio por mis altas calificaciones, quedarme en la ciudad capital ejerciendo única y exclusivamente, o regresar a Santiago a desempeñarme como profesional en la abogacía y vincularme con el accionar político y social. Esta última fue mi decisión y elección.
- Siempre he resaltado el hecho de haberme graduado de doctor en derecho, porque el ejercicio de esta profesión me ha permitido ser un hombre libre en la práctica de mis ideas políticas y concepción ideológica. Manejarme en la abogacía, sintiéndome totalmente liberado, ha contribuido a que devuelva a mi pueblo parte de lo que aportó para lograr y concluir mis estudios universitarios.
- Con el ejercicio profesional he puesto mis servicios a disposición y alcance de todos los dominicanos y dominicanas que han acudido a mí para que les defienda ante sus derechos burlados o sus libertades conculcadas.
- Nada me ha impedido actuar como abogado y conservar mi autonomía, no depender de nadie; ser abierto, franco, proceder sin cortapisas. Solamente siendo independiente de pensamiento y no estando atado económicamente a nadie, me ha permitido hacerme cargo de asuntos sumamente delicados en el orden político, lo mismo que rechazar casos que me habrían representado jugosos honorarios. He ejercido como un abogado absolutamente emancipado, sin sumisión de ninguna clase.
- No estoy formado para la trampa, la fullería, ni el argumento embaucador y, lamentablemente, hoy el que predomina es el abogado trampista, chocarrero y jugador de ventajas. Este es el medio ideal para quien carece de talento para defender el caso de su cliente con altura, al margen de la estratagema, la argucia y las malas artes.
- La profesión de abogado hoy, al igual que todo lo que se mueve en el medio social donde vivimos, hay que ejercerla apoyándose en el ventajismo y comadreo, algo para lo que no debe prestarse quien respeta la ley, el derecho y la justicia.
- Siempre he tratado de combinar el ejercicio de la profesión con mi forma de pensar políticamente, que exista coherencia entre una y otra. Por el hecho de mis colegas conocer cómo ejerzo la profesión, los abogados y abogadas de Santiago, en dos ocasiones consecutivas y de manera unánime, me eligieron presidente de la Asociación de Abogados de Santiago.
- Con todo pesar, hay que decir que hoy el ejercicio de algunos abogados constituye una afrenta, un bochorno, una mancha. El irrespeto a la profesión de la toga y el birrete ha llegado hasta el punto de que las notificaciones en el aire, falsas o simuladas, ya no solamente las hacen abogados delincuentes, sino también funcionarios judiciales.
- Ayer había que cuidarse del abogado promiscuo; hoy hay que recibir la comunicación proveniente del despacho del funcionario judicial, con desconfianza, porque nada quita que una carta cualquiera la quiera hacer valer como acto de alguacil.
- En el pasado, cualquier escrito que salía del despacho de un funcionario judicial estaba rodeado de pureza, pero ahora está acompañado de la falta de integridad de quien lo emite.
- La profesión, simbolizada por la diosa Temis, se ha convertido en algo que afrenta, porque la cochambre está en el bufete del abogado hecho un asco, como también en el despacho del funcionario judicial convertido en una porquería.
- Al momento de una persona determinada recibir una pieza desde un órgano judicial, debe examinarla con la mayor cautela, partiendo de que el contenido del documento tiene que ver con la trampa que encierra.
- El ambiente dominicano está emporcado, lleno de porquería por entero. Solo queda proceder a lavarlo y cuidarse de que el encargado de asearlo no sea más sucio que el lugar donde estamos.
- La profesión que con tanto amor comencé a ejercer, la presencia en ella de gente sucia de mente y proceder me ha desilusionado. Me siento decepcionado cada día más. Amén.
domingo, 23 de marzo de 2025
Mi código de la amistad (2 de 2)
- Poco me importa que mi amigo o amiga mantenga, al igual que conmigo, relaciones de hermandad con fulano o mengano; no debo inmiscuirme en sus vínculos con otras personas de su agrado. No me creo con calidad para seleccionarles a mis hermanos afectivos, el sujeto que deben tener como amigo.
- La religión y la política no me apartan en lo absoluto de quien es mi amigo, porque creo que es algo muy personal, aunque es mi deseo que se identifique con la ideología que sostengo. Debo buscar los puntos que nos unen, no los que sirven para descomponer las fraternas relaciones.
- Las cosas materiales de que dispongo están a disposición de mis íntimos, si las necesitan. Me despojo de lo que tengo sin lamentos para que, de ser necesario, lo tenga a su alcance mi camarada. En mí no hay espacio para el egoísmo, y mucho menos para quienes son mis especiales en la querencia.
- Tengo buen ánimo para compartir con los amigos; con ellos trato de ser expresivo, cordial y nunca despreciativo. Me siento obligado a que los que me motivan alegría sientan la calidez de que pueda disponer. La estima me gusta transmitirla sin limitación alguna.
- Me preocupo por manejarme con plena delicadeza con el amigo para que disfrute mi amistad; la distinción se la hago notar para que compruebe que se merece exquisitez, que su persona se hace acreedora del mejor y más precioso regalo que con esmero puedo hacer a persona alguna.
- El sentir del deber con mis amigos me manda a decir que estoy comprometido, ante el ataque de que sean objeto, a salir en su defensa; que no me está permitido ser indiferente cuando, gratuitamente, es embestido, agredido o lesionado sin causa justificada. No me cuadra la impasibilidad, estar ataraxia frente al insulto, a la diatriba que proviene, por lo regular, de los fracasados, resentidos y envidiosos de los éxitos de mi amigo o amiga.
- Con el amigo o la amiga me siento fusionado, con una vinculación tal que, mientras se mantienen los lazos afectivos, somos dos personas en una. Estoy licuado con los que me llenan el espacio de la amistad; es como si las dos almas lograran aunarse sin posibilidad de desligarse.
- Siempre he sido el mismo con los que fueron mis amiguitos de ayer; idéntico con los miembros de aquella familia a la que en mi niñez serví como trabajador doméstico a cambio de un plato de comida y del cariño sincero que recibía. Sin importar el largo tiempo transcurrido, sigo igual con los que, como canillitas y limpiabotas, ayer recorrimos el Centro Histórico de Santiago.
- Aunque provengo de los estratos sociales más paupérrimos de la sociedad de Santiago de la mitad de los años del siglo veinte, hoy, por mi dedicación a los estudios y al trabajo honrado, ocupando otra condición social, no he modificado mi forma de proceder ante mis amigos. Por el contrario, mi actitud hacia ellos se ha fortalecido; en nada se ha transformado. No se me han subido los aires a la cabeza.
- No puedo cambiar ante la persona de mis afectos, especialmente, porque estoy hecho de un material que no se presta a mudar, a volverse por el cambio de vida, por el progreso económico. La alteración, la metamorfosis, no forma parte de mis actuaciones ante quienes gozan de mi cariño entrañable.
- El apego a mis amigos y amigas no lo transo con nadie, ni es objeto de compensación. No está en juego el querer a los míos en correspondencia al halago que pueda recibir; jamás pongo en la balanza lo que significa la persona a la que le he dado mi palabra de amigo. En una conversación, que nadie ponga de por medio el mutatis mutandis, para que ceda en mi firme posición en la defensa de mi camarada.
- Aquel que bien me conoce sabe que de mi boca solo sale la expresión de la verdad para aquellos que no tengo nada que no puedan saber. Lo que expongo a los míos pueden suscribirlo con su sangre, darle autenticidad con su vida. Las palabras que escuchan pueden tomarlas con el rango de testimonio y luego acreditarlas, hacerlas constar con carácter de legitimidad.
- Lo que a mi amigo le manifiesto fuera de toda broma, puede tomarlo como garantía, expresión sincera de convicción; atestiguación, muestra fehaciente de la verdad. Lo puede hacer constar sin ninguna clase de duda.
- Aunque he tenido amigos y amigas a los cuales me entregué sin reserva alguna, y me pagaron con la traición, o haciendo alianza impúdica con mis adversarios gratuitos, no he cambiado en lo absoluto lo que es mi forma de proceder y sentir para las personas de mi especial cariño.
- La felonía de que he sido víctima de parte de supuestos amigos y amiga no me ha hecho cambiar un ápice de lo que creo de la amistad, porque he aceptado la traición como proveniente de quienes se mueven en el lodazal de la infamia.
- De lo aquí expuesto con relación a mis amigos y amigas, pueden dar fe aquellos que todavía viven y son mis aliados, porque saben que lo escrito por mí en este trabajo ha sido mi trato, proceder, conducta y mi manera de obrar durante toda mi existencia.
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