miércoles, 30 de marzo de 2022

El Men: el último preso de los 12 años del régimen de Balaguer

I.- El Men, un ser humano asediado por sus ideas políticas

  1. Podemos considerarnos como bienaventurados por haber llegado a la tercera edad con actitud para escribir sobre una persona con la cual compartimos parte de sus quehaceres por un mejor país para todas y todos los dominicanos y las dominicanas.
  2. En lugar de satisfacción, lo tomamos como un deber, un compromiso con nuestro pensamiento político, cívico y ciudadano, rememorar parte de las relaciones que mantuvimos en el orden profesional con Jorge Puello Soriano (a) El Men.
  3. Durante el gobierno de los 12 años del doctor Balaguer, cada vez que ocurría un hecho de delincuencia común, la Policía Nacional, entre los autores incluía a El Men, con la finalidad de en cualquier momento eliminarlo físicamente o detenerlo y mantenerlo en prisión por tiempo indefinido. El organismo policial le preparó 25 acusaciones diferentes que iban desde asaltos a bancos hasta el asesinato de guardias y policías.
  4. El Servicio Secreto de la Policía Nacional, la última acusación infamante hecha a El Men, fue la de que el día 30 de enero de 1975, conjuntamente con Onelio Espaillat, asaltó la Sucursal del Banco Popular Dominicano, en la Zona Industrial de Herrera, donde supuestamente, dio muerte al sargento del Ejército Nacional, Félix Victoria Ávila, y cargó con RD$ 60,600.95.
  5. Luego de ser perseguido durante varios años, El Men fue detenido por agentes del Servicio Secreto de la Policía Nacional. En unión del doctor Orlando Rodríguez, asumimos su defensa. Interpusimos un recurso de hábeas corpus en su favor. El juez buscaba todas las formas para no conocer el fondo del recurso. Lo mismo hacía el Ministerio Público, hasta el punto de que nos vimos en la necesidad de someter judicialmente al Procurador General de la Corte de Apelación del Distrito Nacional, por no realizar las diligencias para la presentación de El Men a los fines de conocer el recurso interpuesto a su favor. 1
  6. Las maniobras de los funcionarios judiciales llegaron al colmo de llevarlo a la audiencia sin avisar a sus abogados con el fin de conocer su caso sin sus defensores. 2
  7. Mientras permaneció detenido, El Men fue objeto de toda clase de humillaciones y torturas. Llegó a permanecer más de tres meses sin ver el sol y solamente recibía alimentos una vez al día. 3
  8. Su salud se deterioró en un grado tal que motivó la alarma de sus familiares y abogados. 4
  9. La posposición de las audiencias se hizo una rutina odiosa que ponía de manifiesto lo que era la justicia del régimen de Balaguer de los doce años. 5
  10. En una de las audiencias que se le celebró por la acusación de asalto al Banco Popular, uno de los testigos presentes en el asalto declaró no haber visto a El Men, en el momento del robo. 6
  11. El entonces secretario de Estado de las Fuerzas Armadas, René Beauchamps Javier, dispuso un examen médico de El Men con el fin de acallar la protesta de los familiares y ante la presión de la opinión pública. 7
  12. Luego, El Men calificó el examen médico de «mecánico» y declaró a la prensa que estaba sufriendo fuertes dolores en el estómago y que había perdido 80 libras desde que fue detenido. 8
  13. También llegó a denunciar el estado deplorable en que se encontraban los presos políticos en la cárcel de La Victoria y en Dajabón. 9
  14. Ante la imposibilidad de probar los hechos, el gobierno prometió liberarlo, junto a 34 presos más, a condición de que saliera del país, a lo que El Men se negó. 10
  15. El 30 de mayo de 1978, cuando ya el doctor Balaguer había perdido las elecciones, la audiencia fue pospuesta nuevamente. Finalmente, fue puesto en libertad con el cambio de gobierno. Junto a El Men, asistimos en sus medios de defensa a Alcides Encarnación, Augusto Álvarez y a su esposa Carmen Gisela García, y a Juan Bautista Castillo Pujols (a) Tita.
  16. La defensa de El Men, fue la última que hicimos ante los tribunales dominicanos de un detenido por cuestiones políticas durante el régimen de los 12 años del doctor Balaguer. Creíamos que con la salida del poder del balaguerismo, y la llegada del PRD al gobierno, había llegado a su final en el país la ilegalidad, y en lo adelante todo sería institucionalidad, libertad de los presos políticos y el regreso de los exiliados. Pero luego veremos que no resultó así.

II.- Reflexiones finales

  1. Es mi deseo que todo aquel que ha tenido la oportunidad de leer los artículos que recientemente hemos escrito y publicado en la prensa nacional con respecto a lo que fue el régimen de los 12 años del doctor Balaguer, los entienda como hechos ocurridos en los marcos de la lucha política y social, y los mismos no deben servir para acumular resentimientos arraigados y persistentes.
  2. Los jóvenes de nuestro país, al accionar en la política conviene hagan suya la idea de que por muy despótico que haya sido un régimen, la indignación que motivan sus actos no debe convertirse en causa generadora de enconos contra las personas que han formado parte de ese gobierno.
  3. La actividad política, con el fin de renovar la sociedad, no entraña tener como finalidad sembrar perversidad, sino la bondad que solo surge de corazones y voluntades libres de saña.
  4. Corresponde a los padres en el hogar y a los maestros en las escuelas, formar a sus descendientes y a sus alumnos, en el orden de que deben retener libres de odio las ideas que se les transmiten para que no lleguen a condenar a persona alguna por considerarla mala o perjudicial.
  5. La generalidad de los perseguidos, presos, torturados, desterrados, asesinados y desaparecidos en el período de los 12 años del doctor Balaguer, fueron a la lucha política y social, por la causa más noble que puede abrazar el ser humano, que es la de crear un sistema social el cual tenga por finalidad establecer las premisas materiales y espirituales que hagan posible la felicidad de la especie humana en el mundo terrenal.
  6. Ante tantas cosas feas, despreciables y de todas formas condenables, de las cuales fuimos testigos durante los 12 años del doctor Balaguer, las mismas solamente deben quedarnos como experiencias amargas, y no perder el sentido de lo que hemos abrazado para solo apreciar, admirar, querer y ser solidarios.
  7. Traer a la memoria los 12 años del doctor Balaguer, debe servir para que la juventud dominicana haga plena conciencia de que el espacio de libertad que hoy disfrutamos, ha sido el resultado de grandes batallas llevadas a cabo por mujeres y hombres del pueblo que, cada uno en su momento, supo luchar contra cualquier conculcador ilustrado o no.
  8. A la niñez dominicana hay que infundirle en su ánimo que debe prepararse en forma integral con el fin de incidir en la vida pública de su país, sin procurar otra cosa que no sea el bienestar de su pueblo y de la comunidad humana entera.

1. El Nacional, 1 de julio de 1976.
2. La Información, 4 de septiembre de 1976.
3. El Nacional, 5 de octubre de 1976.
4. El Nacional, 9 de febrero de 1977.
5. La Noticia, 14 de diciembre de 1976.
6. La Información, 2 de agosto de 1977.
7. El Nacional, 9 de marzo de 1977.
8. La Noticia, 10 de mayo de 1977.
9. El Nacional, 10 de mayo de1977.
10. El Nacional, 25 de agosto de 1977.


lunes, 28 de marzo de 2022

Santiago en una época de terror

I.- Los opositores sin espacio para hacer política de oposición

  1. No estoy plenamente convencido de si lo identificado como pueblo dominicano, tiene pleno conocimiento de lo que fue el estado de terror policiaco que tiranizó durante el intolerante período de los doce años del doctor Balaguer.
  2. Aquel grupo político que se adueñó del poder del Estado y lo ejerció de manera abusiva, no tuvo compasión con sus adversarios; fue sumamente brutal, recio e inhumano.
  3. Por las atrocidades cometidas y el modo de obrar propio de salvajes, sin duda que el de los 12 años llegó a caer en el accionar político de salvajismo. La incivilidad estaba presente; el ensañamiento y la inclemencia adquirieron notoriedad.
  4. Los opositores activos al régimen que imperó desde 1966 a 1978, no tenían espacio libre; los hombres y mujeres de pensamiento político lúcido que llevaban a la práctica sus ideas, cada quien actuaba a su cuenta y riesgo.
  5. El hogar ni la plaza pública eran lugares seguros para el militante político opositor que accionaba en el ambiente de los 12 años. Lo de protegido o resguardo legal no existía. El desamparo acompañaba a los derechos humanos y a las libertades públicas.
  6. El propósito sin razón de ninguna clase, guiaba el proceder de quien se creía depositario de autoridad para, a su antojo, disponer de la vida, derechos y libertades de los adversarios que se oponían a las tropelías de los que gobernaron el país durante los fatídicos 12 años.

II.- En 1975 siguen los desmanes

  1. La violencia institucionalizada que con dureza concluyó en el año 1974, siguió más furibunda en el año 1975, como se evidencia por la hilera de abusos de toda calaña, como indicamos a continuación:
    1. 14 de diciembre de 1974. Asesinan de varios balazos a Antonio Cabrera, de ocupación zapatero.
    2. 16 de diciembre de 1974. Asesinan de varios balazos a Máximo Antonio Abreu, albañil.
    3. 16 de diciembre de 1974, Allanan la residencia de Vicente Miguel, Rafael Radhamés Villalona Chávez, en el número 172 de la avenida 27 de Febrero.
    4. 16 de diciembre de 1974. Allanan la casa de José Miguel Morel Inoa, en el número 118 de la calle Onofre de Lora, Pueblo Nuevo.
    5. 17 de diciembre de 1974. Allanan la casa de Andrés Vásquez Inoa, en El Ejido.
    6. 18 de diciembre de 1974. Apresan a José Antonio López Paulino, acusado de portar una bomba.
    7. 20 de diciembre de 1974. Allanan la casa de Apolinar Beato, en el Núm. 38 de la calle «A», en El Ejido.
    8. 21 de diciembre de 1974. Detienen a Manuel Castro en el Núm.76 de la avenida Simón Bolívar, Ens. Bolívar. 
    9. 28 de diciembre de 1974. Detienen a Rafael Liriano en el Núm.25 de la calle Pedro Quezada.
    10. 10 de diciembre de 1974. Son detenidos Gilberto Díaz Inoa y los hermanos Hernández, en el Núm.15 de la calle Raúl Sterling.
    11. 2 de enero de 1975. Detienen a Andrés Reyes, junto a su esposa, en el Núm. 46 de la calle Juana Saltitopa.
    12. Enero de 1975. Detienen a los hermanos Inoa en el Núm.50 de la calle Núm. 8
    13. 4 de enero de 1975. Allanan la casa de los esposos Lantigua y Martínez, en el Núm.222 de la calle Núm.3 del ensanche Libertad. Ambos son detenidos.
    14. 3 de enero de 1975. Los hermanos Moronta (3) son detenidos en el ensanche Enriquillo.
    15. 5 de enero de 1975. Detienen a Héctor Radhamés Filión y José de Jesús Álvarez.
    16. 11 de enero de 1975. Detienen a Ana Gueco, dirigente del Sindicato de La Aguja y residente en Nibaje.
    17. 13 de enero de 1975. Detienen a Domingo Rosario y Félix Castillo, dirigentes del Club Cultural Juana Saltitopa, en Los Jazmines.
    18. 14 de enero de 1975. Detienen a Julio Pérez e Hipólito Adames, choferes de la Ruta de Nibaje.
    19. 16 de enero de 1975. Detienen a José Serrata, obrero reside en Villa Jagua.
    20. 18 de enero de 1975. Víctor Manuel López, residente en la Máximo Gómez Núm.153 (parte baja) detenido.
    21. 19 de enero de 1975. Allanan la casa de Germán Reyes, residente en la parte baja del Núm.153 de la calle Máximo Gómez. En este mismo allanamiento fue detenida la menor de siete años, Kenia Reyes.
    22. 20 de enero de 1975. Detienen a Enrique Pichardo Hernández, profesor, después de allanar su casa.
    23. 21 de enero de 1975. Allanan la casa de los esposos Cosme Lantigua, en el ensanche Libertad. Ambos son detenidos.
    24. 23 de enero de 1975. Detienen a Enrique Camilo Reyes, dirigente de UNACHOSIN.
    25. 24 de enero de 1975. Allanan nuevamente la casa de los Cosme Lantigua. Dicen que buscan al profesor Pichardo Hernández.
    26. 31 de enero de 1975. Antonio, Víctor y Rafael Medina (hermanos) son detenidos en un allanamiento en la casa Núm.27 de la calle Núm. 17 del barrio El Ejido.
    27. 4 de febrero de 1975. Es allanada la casa No.191 de la avenida Franco Bidó (antigua Av. Duarte) y son detenidos el profesor Félix Ramón Luna junto con sus hijos Natalia y Fidias.
    28. 4 de febrero de 1975. Allanan la casa Núm.9 de la calle 25 del Ejido y detienen a la señorita Altagracia Gómez.
    29. 4 de febrero de 1975. Allanan la casa Núm.161 de la Ave. Franco Bidó (antigua Ave. Duarte) y detienen al señor Daniel Antonio Reynoso.
    30. 6 de febrero de 1975. Es allanada la casa No.14 de la Ave. Hermanas Mirabal, donde reside el agrónomo Luis Estrella.
    31. 11 de febrero de 1975. Es herido de bala el joven Cecilio Antonio Yapor, en la autopista Duarte.
    32. 17 de febrero de 1975. Agentes del Servicio Secreto detienen a los jóvenes Willian e Hipólito Aponte y José Rafael Jiménez.
    33. 18 de febrero de 1975. El Juez de la Segunda Cámara Penal de Santiago, por decisión de hábeas corpus ordena la libertad de José Antonio López (El Che). Fue desconocida la sentencia y mantenido en prisión.
    34. 18 de febrero de 1975. Es allanada la Imprenta Santiago, calle San Luis Núm.40, y son detenidas todas las personas que laboran en ella, incluyendo su administrador, señor Hedí Suazo.
    35. 18 de febrero de 1975. Se practican varios allanamientos en los barrios de Pueblo Nuevo, ensanche Libertad y Los Platanitos. Periódico La Noticia, día 18 de febrero, pág. 14
    36. 19 de febrero de 1975. Detienen 8 personas: Elsa y Bernardo Peña F., residentes en la calle Abúa Rodríguez del barrio de Pueblo Nuevo, y otros. 1
  2. Procede hacer la observación de que los actos antes indicados se llevaron a cabo solamente en la ciudad de Santiago de los Caballeros. A nivel nacional, el hecho más relevante fue el asesinato del brillante periodista Orlando Martínez, ocurrido el 17 de marzo de 1975.

III.- La Asociación de Abogados de Santiago, fija su posición ante el terror imperante

  1. La Directiva de la Asociación de Abogados de Santiago, motivada por la relación de los hechos antes indicados, así como por una misiva que tuvimos a bien enviarle, emitió un comunicado con el siguiente contenido:

“La Asociación de Abogados de Santiago, Inc., hace constar que nuestra ciudad se ha caracterizado por la vida apacible que han disfrutado sus habitantes. Empero, desde hace cierto tiempo estamos contemplando alarmados que ese estilo de vida propio de esta hidalga ciudad, se ha deteriorado en forma acelerada y progresiva. Testimonio elocuente y seguro de esa pérdida de la tranquilidad ciudadana, lo constituyen ciertos hechos que desgraciadamente han acaecido en fechas relativamente recientes y que se sintetizan en muertes, persecuciones de tipo político, allanamientos injustificados, sometimientos sin base jurídica alguna y desconocimiento de decisiones judiciales. Ante esa situación, la Asociación de Abogados de Santiago, Inc., considera que es su obligación expresar públicamente su repudio a los hechos ya mencionados y manifestar su preocupación por el modo en que, cada vez con mayor frecuencia y de manera creciente, son vulnerados los derechos esenciales que consagra nuestra Constitución. Esta protesta persigue fundamentalmente que la razón predomine sobre la fuerza y que a Santiago se le devuelva la paz que hasta hace poco tenía. A tal efecto, hacemos un llamado a las altas autoridades de la nación, a fin de que instruyan a las autoridades locales para que estas se ciñan al cumplimiento estricto de la Constitución y las leyes en todas sus actuaciones, y garanticen así la seguridad y la libertad en nuestra comunidad.

Firmado: Dr. Rafael L. Reyes M., presidente; Dr. Aníbal Campagna, vicepresidente; Lic. Juan Guillermo Franco D., secretario general; Lic. Domingo Fadul, tesorero; Dr. Nicolás Gómez, vocal; Licda. Brunilda Castillo, vocal; Lic. Luis Veras Lozano, vocal y Dr. Flavio Darío Espinal, vocal. (Fuente: archivo del doctor Veras)

  1. Pero al régimen de los doce años del Dr. Balaguer poco le importaba la opinión de gremios que, como el de la Asociación de Abogados de Santiago, tenían mucho peso en el seno de la sociedad dominicana.

Ideas finales

  1. No escapa a nuestro conocimiento que en el seno de la sociedad dominicana actual, hay amplios sectores sociales que, más allá de la mercancía dinero, nada les importa de lo que ha ocurrido en el país en el pasado reciente o está sucediendo en la actualidad.
  2. Está muy de moda la expresión de: “no me interesa”; “como no me afecta, que entre el mar”; “eso no es de mi incumbencia, me da lo mismo”; “no me interesa porque en nada me beneficia”; “lo que concierne a los demás, ese no es mi problema”.
  3. No me cabe la menor duda de que para el indiferente a los sufrimientos de nuestro pueblo, no es más que un majadero aquel que se ocupa de decirle a la juventud dominicana que debe conocer lo que ha sido la historia de la brega política en nuestro país para hoy poder ejercer ciertas libertades y derechos formales.
  4. Cómo no decirle a la presente generación que en una etapa de la vida dominicana el país vivió a merced de lo que decidía un matón, que podía desprenderle la cabeza a cualquier opositor. No hay que inventar nada, ahí están los hechos de los doce años para ser conocidos por los dominicanos y las dominicanas de hoy y refrescarle la memoria a los de ayer.

1. Periódico El Nacional, 19 de febrero de 1975, pág. 24.Libro De la calle a estrados por justicia y libertad, pág. 109-110-111 y 112.

sábado, 26 de marzo de 2022

Torturados que sirven de ejemplo del régimen de los doce años

Introducción

  1. Como ser humano no estamos formados para presenciar hechos despreciables, porque por formación personal e ideológica nos repugnan las acciones depravadas que reducen a la especie humana.
  2. La vida en sociedad lleva al ser humano a tener que lidiar con las situaciones más inconcebibles, aunque estamos preparados para lo lógico, lo explicable, no así para lo inimaginable.
  3. Nunca nos pasó por la mente que con motivo del ejercicio de la profesión de abogado llegaríamos a ser testigos de padecimientos sufridos por personas como consecuencias de torturas aplicadas en recintos policiales.
  4. No estamos prestos para describir episodios que causan horror, pero por un momento nos vamos a serenar para despejados de cualquier turbación, relatar dos hechos que en el curso de los doce años de terror del balaguerismo nos horripilaron.

I.- El caso de Momoncito Vargas Vila

  1. En los primeros años de la década del 70 del siglo pasado, Ramón Vargas (a) Momoncito Vargas Vila, militante de izquierda, fue detenido por miembros de la Policía Nacional,  en la ciudad de Santiago de los Caballeros, y trasladado al cuartel policial, para esa época ubicado en uno de los apartamentos del edificio de la calle Del Sol, anexo a donde actualmente está la Gobernación de la Provincia de Santiago.
  2. Una vez en la oficina del Servicio Secreto, Momoncito fue sometido a un intenso y concentrado interrogatorio con el fin de que señalara los nombres de sus compañeros y los lugares donde se encontraban.
  3. A medida que avanzaban las preguntas y Momoncito se negaba a contestar afirmativamente el interrogatorio, los investigadores se desesperaron y comenzaron a ejecutar con más dureza las torturas, llegando a desprenderle sus órganos genitales.
  4. Sin señales de vida, ya cadáver, Momoncito fue entregado por la Policía Nacional a sus familiares, que procedieron a su velatorio, en su residencia en el barrio de Pueblo Nuevo, exhibiendo su esqueleto con las torturas recibidas.
  5. El crimen contra Momoncito, conmovió a todo el país, produciendo un choque, una sacudida impresionante que quedó sellado en la mente de los sectores más sensibles.

II.- El caso Efraín Martínez Rodríguez o Ramón del Rosario. Torturas terribles

  1. En la gestión gubernativa de los doce años del doctor Joaquín Balaguer, por nuestras manos pasaron expedientes de naturaleza política preparados por los Servicios de Seguridad del Estado, cuyo contenido todavía hoy los tenemos presentes, de la misma forma que no hemos olvidado los dirigentes políticos contra los cuales se instrumentaron.
  2. Uno de esos casos que siempre recordamos fue el de Efraín Martínez Rodríguez o Ramón del Rosario, dirigente regional del Movimiento Popular Dominicano, a quien la Policía Nacional no solamente le elaboró un infamante expediente, sino que también torturó hasta el punto de que le causó lesión permanente en su ojo derecho y le propinó graves lesiones en sus órganos genitales. El cuerpo policial torturó a Efraín con saña, con odio, descargando contra este toda su furia.
  3. Para mayor precisión nos vamos a permitir que sea el mismo Efraín Martínez Rodríguez o Ramón del Rosario, quien narre lo ocurrido con su apresamiento:
 “El 7 de mayo del año 1976, fui hecho prisionero en un allanamiento que el Servicio Secreto de la Policía, hiciera en una residencia del barrio El Ciruelito, de la ciudad de Santiago de los Caballeros, en busca de un panadero militante del MPD, residencia en la cual dormí esa noche porque al amanecer me buscaría un compañero, el cual era militante del MPD y llevaríamos la edición Núm. 52 del periódico “Libertad”, órgano oficial del partido, a la provincia de Puerto Plata. Cuan sorpresa se llevaría el esbirro y sanguinario capitán del Servicio Secreto de la P. N. en Santiago, Ramón Antonio Blanco Castillo, pues se encontró con una presa que él no andaba buscando, cuando me identifiqué, en esa madrugada, delante de los vecinos que observaban atónitos por sus persianas, que yo era Efraín Martínez Rodríguez, dirigente del MPD”.
 “De inmediato fui conducido al Servicio Secreto e interrogado sobre las actividades del MPD en la región del Cibao, las cuales nunca negué porque tenía el derecho a disentir del gobierno de oprobio que llevaba a cabo el funesto Joaquín Balaguer”.
“Este despiadado interrogatorio se mantuvo durante varias semanas bajo el mando del tristemente célebre capitán Blanco Castillo y un cabo apodado Cabita. Dicho interrogatorio consistía en todo tipo de atrocidades, desde choques eléctricos, golpes con macanas de goma en mis testículos y todo mi cuerpo. De esa terrible tortura perdí el testículo izquierdo y el ojo derecho. Pero eso no me amilanó”.
“Mi cautiverio se tornó difícil, ya que me mantuvieron un año del cuartel de la Policía Nacional a la Fortaleza San Luis, cada vez que llegaba la fecha del recurso de Hábeas Corpus”.
“El 27 de abril del año 1977 quedé libre y reintegrado de nuevo a la libertad y a la lucha revolucionaria contra la fatídica dictadura de los doce años de Joaquín Balaguer”. 
  1. Hasta aquí el testimonio de Efraín Martínez, o mejor dicho Ramón del Rosario. Debemos precisar que escribimos  Efraín Martínez Rodríguez o Ramón del Rosario, porque con el nombre de Efraín Martínez Rodríguez, fue con el que le conocimos y defendimos ante los tribunales. Luego él mismo nos informó que su verdadero nombre es Ramón Rosario, pero que utilizaba Efraín Martínez para desviar la persecución policial.
  2. Con respecto al caso de Efraín Martínez Rodríguez, el periodista Huchi Lora, hizo un análisis de las torturas en recintos policiales y refiriéndose a Efraín Martínez Rodríguez, escribió:
“…Entre otras cosas, dijo Martínez Rodríguez, lo golpearon en los testículos y en ocasiones fueron tan despiadadas las golpizas que vomitó sangre. Lo más horroroso de todo fue que, a golpes, lo dejaron tuerto…”.

Ideas finales

  1. El objetivo de este escrito no es con el fin de motivar ni renovar resentimientos, sino llamar la atención de la juventud dominicana para que cada día con más fe abrace la lucha por abrir nuevos y más amplios espacios democráticos, con el fin de acercar la liberación de nuestro pueblo de toda forma de opresión material y espiritual.
  2. Honremos la memoria del indómito Momoncito, y continuemos trillando el ejemplo de valentía de Ramón del Rosario, para que la presente y futuras generaciones se formen la idea de rechazar todo lo que signifique desprecio al ser humano por sus ideas políticas liberadoras.

Fuente: Conversación sostenida con Efraín Martínez Rodríguez o Ramón del Rosario, y publicada en el periódico El Caribe, 29 de enero 2011, página 16.

jueves, 24 de marzo de 2022

En el año 1974, reelección y represión

Introducción

Por su edad, muchos dominicanos y dominicanas no tienen conocimiento de lo ocurrido en el período tenebroso conocido como de los 12 años, mientras que otros por conveniencia pretenden olvidar ese trecho oscuro de la vida política dominicana.

Por respeto a la memoria de los asesinados, desaparecidos, torturados y vejados en aquella época sombría, hay que decirle a la presente generación que debe luchar para que nunca más regrese la etapa de terror vivida por nuestro pueblo, del que forma parte ese espacio de tiempo que representó el año 1974, cuando el doctor Balaguer comenzó su segunda reelección.

I.- Por respeto a la memoria de las víctimas de los 12 años 

  1. Históricamente, los pueblos se han sentido bien y muy respetados, cuando sus más calificados dirigentes políticos les dicen la verdad de los hechos ocurridos en cada época, y mucho más cuando los mismos encierran asuntos de contenido político o social.
  2. De igual manera, dan demostración de lealtad con sus connacionales, aquellos hombres y mujeres que, conociendo lo que ha sucedido en su país en determinada coyuntura, se lo transmiten tal cual se produjo para que estén debidamente informados.
  3. Enriquece el pensamiento político de las masas populares, hacer lo posible para que se formen un criterio sincero, sin engaño ni burla, con relación a hechos pretéritos que han tenido lugar, o con respecto a los fenómenos sociales que se dan en el medio donde accionan.
  4. A los estudiantes del país no se les ha dado a conocer de manera concienzuda lo que fue, en cuanto a derechos humanos y libertades públicas, la gestión gubernativa del doctor Balaguer en el período 1966 a 1978.
  5. Para hacer el análisis de un proceso social y político basta con estudiarlo, examinarlo, separando y reuniendo en una síntesis lo sucedido, sin necesidad de utilizar el insulto contra la persona física que ha estado al frente del Estado.
  6. Los hechos, los sucesos acaecidos durante los doce años del doctor Balaguer, están ahí, como testigos de piedra, a la espera de que personas serias, honradas, sin prejuicios de ninguna clase, expliquen o interpreten lo que fue el período ya señalado.
  7. En este escrito nos vamos a permitir narrar parte de lo que vivimos, particularmente en el año 1974, siendo presidente el doctor Joaquín Balaguer.

II.- En el año 1974, sigue el terror iniciado en 1966

  1. El año 1974 fue de mucha represión en todo el país. En Puerto Plata, el militante del 14 de Junio, Apolinar Estrella Mancebo, fue acusado de poseer una granada fragmentaria. Le asistimos en su defensa y demostramos ante el tribunal que era falsa la acusación en su contra. 1
  2. En San Francisco de Macorís, fueron detenidas varias personas acusadas de tener en su poder una gran cantidad de armas de fuego. En compañía de monseñor Roque Adames y el periodista Ramón de Luna, nos trasladamos hasta allí para indagar lo ocurrido y el destino del joven Pablo Liberato Rodríguez, dirigente del MPD quien desapareció en Macorís bajo la jefatura de Paulino Reyes de León. Nunca se supo ni se sabe hoy dónde reposa su cadáver. 2
  3. La situación que estaba viviendo el pueblo de San Francisco de Macorís, resultaba tan alarmante que nos motivó a escribir un artículo con el título «Terror en Macorís», en el cual reseñamos el estado insoportable de vida que se respiraba en aquella ciudad. 3
  4. El 2 de agosto 1974, fue detenido en Santiago el militante revolucionario Gerardo Marmolejos. De inmediato nos trasladamos al Departamento del Servicio Secreto de la Policía Nacional en Santo Domingo. Luego, en compañía de los doctores Salvador Jorge Blanco y Abel Rodríguez del Orbe, interpusimos un recurso de hábeas corpus a su favor. 4
  5. Un tribunal de la ciudad capital, dispuso la libertad de Geraldo, pero la Policía Nacional le mantuvo detenido, hasta que finalmente fue condenado a dos años de prisión. 5
  6. Geraldo Marmolejos, quien fue mi amigo, vecino, compañero de lucha y compadre, era sobrino de quien fue Director General del Banco de Reservas, licenciado Daniel Toribio Marmolejos.

III.- El profesor Bosch y una carta que nos envía

  1. El profesor Juan Bosch, preocupado por lo que estaba ocurriendo en cuanto a la represión política, el 11 de julio de 1974, nos remitió la siguiente carta: 

Señor

Dr. Ramón Antonio Veras 

Secretario General de la

Asociación de Abogados 

de Santiago

 

Muy estimado amigo: 

Seguramente estás enterado de que soy miembro del Tribunal Bertrand Russell II y de que debo viajar en enero del año que viene a Bruselas, donde se reunirá el Tribunal para conocer los casos de violaciones de los derechos humanos en la República Dominicana y en otros países de la América Latina. 

Reunidos para estudiar los detalles de mi viaje, el Comité Político del PLD acordó que me dirigiera por tu medio a la Asociación de Abogados de Santiago y a la Asociación Dominicana de Abogados de la Capital, por medio de su presidente, Dr. Bienvenido Mejía y Mejía, pidiéndoles que tú, en los límites de la jurisdicción del Cibao, y él en la jurisdicción del Este y del Sur, recogieran toda la información sobre las mencionadas violaciones, con el mayor número posible de detalles, a fin de que pueda presentar ante el Tribunal un expediente que sirva para fundamentar algún tipo de instancia ante los organismos internacionales encargados de velar por el respeto de los derechos humanos y ante el gobierno dominicano. Con los saludos más afectuosos queda a tu mandar, Juan Bosch. 6

  1. Mediante comunicación de fecha 1 de agosto del año 1974, le dimos respuesta a la carta del profesor Juan Bosch, diciéndole, entre otras cosas, que se dirigiera directamente a la Directiva de la Asociación de Abogados de Santiago, presidida por el Dr. Rafael Reyes Martínez, para que los directivos determinaran si podíamos o no aportarle las informaciones requeridas. La Asociación no nos autorizó, pero a título personal organizamos un expediente y le suministramos todos los casos de violaciones de los cuales teníamos conocimiento por nuestra condición de abogado y como simple ciudadano.

Ideas finales

  1. Por lo bueno que es nuestro pueblo y la sensibilidad probada de los que a su lado reclaman justicia, nunca han pensado proceder para satisfacción por daños recibidos. Aunque no olvidan, su generosidad los lleva a perdonar, no a la venganza.
  2. A diferencia del caso del asesinato de Orlando Martínez, que por el accionar perseverante de sus familiares y camaradas, impidieron que el crimen prescribiera, la generalidad de las muertes con tinte político ejecutadas en el período de los 12 años del doctor Balaguer, quedaron en el olvido, está extinguida la acción penal.
  3. Aunque caducó el plazo para reclamar justicia por la mayoría de los asesinatos ejecutados durante el régimen de los 12 años, en todo momento están vigentes en la conciencia de sus seres queridos y en lo mejor de nuestro pueblo, porque la caducidad no es aceptada por quienes aman la justicia.
  4. Ante la ausencia de sanción penal a los que asesinaron bajo la sombra del poder político, que les garantizó impunidad, y frente al dolor perenne que mantienen los deudos de las víctimas, por lo menos una sanción moral merecen aquellos que por interés o incuria contribuyeron a aquel ambiente de criminalidad y desprecio a todo lo que significa humanismo.

  1. El Nacional, 21 de julio de 1974
  2. La Noticia, 21 de agosto de 1974.
  3. El Nacional, 6 de septiembre 1974
  4. El Nacional, 22 de agosto de 1974.
  5. El Nacional, 14 de septiembre de 1974. Libro De las calle a los estrados por justicia y libertad.  Pág 103,104 105.
  6. Carta personal del profesor Bosch al Dr. Ramón Antonio Veras. Archivo personal.

martes, 22 de marzo de 2022

Los seis presos del MPD y el caso Onelio Espaillat

Introducción

  1. Actuar en forma irreflexiva lleva a las personas a ejecutar acciones fuera de toda lógica, y tomar decisiones que luego comprenden que estaban totalmente equivocadas. De ahí que la serenidad contribuye a subsanar lo que se hizo estando atolondrado.
  2. En nuestro país, no se ha analizado de manera reposada lo que representó el sombrío período que se conoce como el de los 12 años del doctor Balaguer. Por tanto, citar hechos ocurridos en esa etapa tenebrosa, hace posible el conocimiento de aquella época de tristeza para nuestro pueblo.
  3. La narración verdadera de acontecimientos pasados, desagradables o no, hace historia, porque los hechos son los hechos y no se derriten, por más que quieran ser licuados.
  4. No descubrimos nada nuevo, ni estamos innovando, cuando le quitamos el velo que mantiene ocultos u olvidados muchos crímenes y desafueros llevados a cabo en todo el curso del mandato de los 12 años de terrorismo de Estado que caracterizó la gestión gubernativa del doctor Balaguer.

I.- La llamada de Guillermina. Los prisioneros bajo secuestro y la multa a Onelio

  1. Todavía tenemos presente el momento cuando estando en nuestra oficina de abogados en Santiago, recibimos una llamada telefónica de una angustiada voz femenina que en sus palabras expresaba queja y nos dijo: “Negro Veras, soy yo, Guillermina, para decirte que se llevaron a Onelio”. Le respondimos: No te preocupes, ocúpate de los niños, que de la prisión de Onelio me encargo yo”.
  2. Precisamente, el día sábado 13 de enero del año 1973, seis dirigentes del Movimiento Popular Dominicano, fueron detenidos en la casa ubicada en la calle Proyecto Núm. 7 del ensanche Quisqueya de la ciudad capital, mientras efectuaban una reunión de tipo político. Los detenidos fueron Julio de Peña Valdez, Edgar Erickson Pichardo, Moisés Blanco Genao, David Onelio Espaillat Campos, Luis Elpidio Sosa y Rafael (Cucullo) Báez. El procurador fiscal que intervino en el allanamiento hizo constar en acta levantada al efecto que en la vivienda se había encontrado un fusil FAL, una pistola calibre 45 y un revólver.
  3. Para la fecha antes indicada, era jefe de la Policía Nacional el general Enrique Pérez y Pérez, quien mantuvo a los apresados bajo secuestro durante nueve meses, en celdas subterráneas del cuartel general policial.
  4. Ante el tribunal de primera instancia, los detenidos fueron condenados a diez años de prisión y dos mil pesos de multa. La sentencia fue confirmada en grado de apelación, y luego recurrida en casación. La Suprema Corte de Justicia casó la sentencia y envió el expediente a la Corte de Apelación de San Cristóbal.
  5. Los acusados fueron condenados por la Corte de Apelación de San Cristóbal a tres años de prisión y dos mil pesos de multa cada uno. El grupo había cumplido la pena impuesta, pero para salir en libertad tenía que hacer el pago de la sanción pecuniaria.
  6. El procurador fiscal de San Cristóbal, doctor Manlio Pérez, dijo que aceptaba el pago a condición de que los acusados dieran asentimiento a la sentencia que les había condenado en primer grado a diez años, pero los prevenidos rechazaron semejante pretensión. Al final, cinco pagaron la multa y obtuvieron su libertad, pero Onelio Espaillat seguía en prisión domiciliaria en su casa en Santiago, por cuestiones de salud, porque no tenía los dos mil pesos para el pago de la penalidad económica.
  7. La multa de RD$ 2,000.00, que le correspondía a Onelio, fue pagada mediante una recolecta que se hizo a nivel popular en la ciudad de Santiago de los Caballeros, dirigida por un comité integrado por diferentes personalidades de vocación democrática.
  8. Además de nuestra presencia, el consejo de defensa de los seis dirigentes del MPD estaba compuesto por los doctores Salvador Jorge Blanco, Virgilio Bello Rosa, Julio Aníbal Suárez, Orlando Rodríguez, Julio César Castaños Espaillat, Héctor Cabral Ortega, Manuel Ramón Morel Cerda y Mignolio Pujols.

II.- Ideas finales

  1. Leer fría y tranquilamente que seres humanos permanecieron durante nueve meses en estado de secuestro en solitarias subterráneas, sirve para saber el ambiente de terrorismo de Estado que existía en nuestro país al momento del apresamiento de los citados dirigentes políticos.
  2. Las veces que fuimos al Palacio de la Policía Nacional, en la ciudad capital, en gestiones por los seis apresados, el oficial que nos recibía, cargado de cinismo, nos decía: “Esos “tigueres”, están ahí debajo, muy cómodos, bien guardados y pronto estarán allá, en la cima, en el cielo”.
  3. Tiene que estar funcionando una maquinaria infernal, con todos los resortes del poder del Estado a su disposición, para privar de libertad a adversarios políticos y colocarlos en situación de absoluta indefensión.
  4. A los seis dirigentes del MPD, secuestrados por el jefe policial de la época, se les aplicó la medida normal ejecutada en forma discriminada contra determinados opositores al régimen de los 12 años.
  5. La exposición escrita que hemos hecho de los acontecimientos que rodearon la detención, secuestro y juicio de los seis dirigentes del MPD, sirve para que los jóvenes comprendan que las tímidas libertades formales que disfrutamos hoy son el resultado de batallas libradas en diferentes épocas y escenarios.
  6. El derecho de nuestro pueblo por un mejor porvenir, nunca será por alegres concesiones, sino arrancado por la brega tesorera de mujeres y hombres comprometidos con las causas justas.
  7. Al igual que en aquella etapa de terrorismo de Estado, impuesta por el doctor Balaguer y sus aliados extranjeros en los marcos de la Guerra fría, en cualquier ocasión estarán dándole el frente al despotismo mujeres y hombres de convicciones democráticas.
  8. En nuestro país, determinados sectores han hecho alianza impúdica de silencio para que el período de los 12 años no cuente como etapa de sufrimiento de lo mejor de nuestro pueblo.

domingo, 20 de marzo de 2022

Fafa Taveras y aquellos desacatos

  1. A esos jóvenes que ahora andan por ahí muy quitados de bulla, con la mente dominada por la idea de que su país siempre ha permanecido en un ambiente festivo, hay que decirles que no, porque en determinadas coyunturas el pueblo dominicano ha estado bajo condiciones que inspiran tristeza.
  2. Aquí, hoy son noticias del pasado, las de perseguidos y presos políticos; expedientes políticos falsos; deportado fulano de tal por cuestiones políticas; desobedecen o desacato de sentencia, o allanamiento a la casa de un opositor al gobierno.
  3. Los profesionales del derecho comprometidos con la defensa de los presos por cuestiones políticas, durante el régimen de los doce años del doctor Balaguer, estábamos en la obligación de darle seguimiento al asunto desde que el detenido estaba en el Servicio Secreto de la Policía Nacional, hasta el día que, ya liberado, llegaba a su casa a juntarse con su familia.
  4. Porque son muchos los connacionales nuestros que han olvidado y, por tanto, hay que recordarles para que lo retengan en la memoria, que durante el régimen de los doce años, cumplir la condena impuesta por un tribunal, no significaba que la persona en prisión sería liberada.
  5. Formaba parte de la defensa de los presos políticos del régimen de Balaguer, estar al tanto de cuándo se cumplía la fecha de la condenación indicada en la sentencia, con el fin de ir preparando a la opinión pública para que hiciera suya la lucha en caso de producirse un desacato. He aquí el caso de Fafa Taveras.
  6. Consciente de que Fafa Taveras, debía de ser puesto en libertad el viernes 20 de junio de1975, el miércoles 18 de junio de1975, le declaramos al periodista Bolívar Díaz Gómez, en ese momento corresponsal del periódico El Nacional, en Santiago, nuestra preocupación al respecto, y la noticia fue reseñada por el vespertino así:

“Abogado solicita libertad de Fafa”

“Un jurista santiagués abogó hoy, porque el dirigente emepedeísta Rafael (Fafa)Taveras sea libertado pasado mañana, cuando cumple la condena de cinco años de prisión que le impuso la Corte de Apelación de Santo Domingo. El doctor Ramón Antonio Veras, opinó que por respeto a los principios legales y sentido de justicia, Taveras debe ser liberado el viernes «y al hacerlo así, la justicia dominicana cobraría algo del brillo perdido en los últimos años». Veras señaló que todas las fuerzas democráticas y que creen en los más elementales principios de los derechos humanos y las libertades públicas, deben manifestar su solidaridad con la puesta en libertad del dirigente del Movimiento Popular Dominicano. El Dr. Veras observó que parte del desprestigio de la justicia dominicana ha estado muchas veces en no acatar sus propias decisiones al mantener en prisión a personas que han cumplido sus condenas. Consideró que no se debe permitir que se haga con Taveras lo que se ha hecho con Eligio Blanco Peña, otro dirigente izquierdista al que se ha mantenido en prisión tras cumplir condena. Indicó que la protesta pública contra «los actos odiosos y despóticos del régimen actual debe ser firme» y demandó que los sectores más sensatos del país se pronuncien por la libertad de Taveras. Dijo que así se le hace saber al gobierno que el pueblo mantiene en alto el sentido de la solidaridad con las causas justas. El Dr. Veras consideró que los trabajadores, los estudiantes, los profesionales del derecho deben levantar su voz para exigir la libertad de Taveras. El jurista observó que para defender una causa justa no es necesario estar identificado ideológicamente con ella «y en el caso concreto de Taveras se presenta una situación de justicia y legalidad. De justicia por el contenido humano, legal porque la misma ley establece que Fafa Taveras debe ser puesto en libertad». Veras dijo que si se hace así, se está cumpliendo con lo decidido por los tribunales «y la maltrecha justicia dominicana adquiere algo de valor ante el descalabro en que ha caído por el desconocimiento de las decisiones de sus propias instituciones y por la mala imagen que tiene por su politización”. 

Ideas finales

  1. Había que estar alerta en cada caso porque el desconocimiento de una orden de libertad era algo común en aquella ocasión cuando cada juez, fiscal o alcaide interpretaba la Constitución en forma antojadiza y a la mejor conveniencia del régimen de turno.
  2. Fueron muchos los casos en los cuales participamos que habiendo el imputado cumplido con los años indicados en la sentencia era retenido de manera prolongada hasta que se le preparaba otro expediente de tipo político.
  3. La importancia que tiene traer a colación aquellos hechos pasados en los cuales se desconocía la ley, es que sirven para establecer la diferencia de vivir en un estado de ilegalidad y en uno de derecho.
  4. Creemos que los profesores de derecho de las universidades dominicanas pueden utilizar las violaciones del pasado para que sus alumnos sepan hoy el periodo que vivió nuestro país durante el régimen del doctor Balaguer, cuando cada quien era dueño de la libertad de una ciudadana o de un ciudadano.
  5. Por último, la realidad nos dice que no basta que las libertades y derechos estén consagrados en la Constitución política del país, sino que ellos formen parte del diario vivir entre gobernantes y gobernados.


viernes, 18 de marzo de 2022

El caso Darío Peña, reenvío, reenvío, reenvío, reenvío, etc.

  1. Las ciudadanas y los ciudadanos que vivimos el período de los 12 años, que en forma despótica y aplicando métodos de terrorismo de Estado, gobernó el doctor Joaquín Balaguer, tiene el amargo recuerdo de ciertas palabras.
  2. La persona que en los 12 años de Balaguer estaba expuesta a responder ante los tribunales por una acusación de naturaleza política, tenía que prepararse mentalmente para pasar episodios tormentosos.
  3. La acusada o el acusado por ser adversario del régimen del doctor Joaquín Balaguer, estando ante un juez, esperaba que su caso fuera decidido lo más rápido posible para salir del percance que había sido involucrado. Pero no resultaba así.
  4. Retrasar el conocimiento del fondo de un expediente con tinte político, formaba parte del martirio a que era sometido el imputado de ser comunista. Mientras más se aplazaban las audiencias, más sufría el acusado y su familia, y disfrutaba el régimen.
  5. Los jueces identificados con el balaguerismo, tenían palabras precisas, frases hechas a la medida, una especie de cliché para causar hastío al acusado por política.
  6. Los magistrados penales de tendencia balaguerista, con astucia y proceder disimulado, acompañados de burla encubierta, por cualquier minucia, con gusto y placer, emitían su fallo: reenviada la audiencia.
  7. Al escuchar la palabra reenvío, el preso político del régimen de Balaguer, quedaba paralizado de asombro, más o menos petrificado, porque sabía que ya había comenzado un número indeterminado de odiosas prórrogas.
  8. Cualquier persona con sano juicio sabía, al igual que los abogados que asistíamos en sus medios de defensas a los presos políticos del régimen, que el objetivo de reenviar el conocimiento del asunto era un ardid para darle larga al proceso hasta hacerlo interminable.
  9. Atrasar conocer el expediente entrañaba sanción anticipada porque causaba en el prevenido malestar psíquico y le sembraba inestabilidad emocional y horror.
  10. Traigo como ejemplo de los odiosos reenvíos, la retahíla de que fue víctima Darío Peña, tal como fue reseñado en el periódico Última Hora, de fecha 20 de junio de 1975.

Reenvían por octava vez juicio joven preso Santiago.

“Por octava vez consecutiva fue reenviada ayer la causa seguida al joven izquierdista Darío Peña, acusado de asociación de malhechores conjuntamente con otras personas. Darío Peña Fernández fue descargado tres veces mediante recursos de hábeas corpus interpuestos a su favor, pero siempre que se le daba la orden de libertad se presentaba nueva acusación en su contra”.

“La primera acusación fue por atraco, pero la supuesta persona atracada declaró en audiencia pública que en ningún momento había acusado a Darío Peña de ser la persona que lo había atracado. La segunda acusación fue de haber participado en la muerte a tiros del estudiante Leonardo Díaz, pero también de esta acusación fue descargado en un juicio de hábeas corpus. La policía también lo acusó de formar parte de una banda de ladrones, pero fue descargado porque nadie lo acusó, a no ser la Policía. Después de los tres descargos por juicios de hábeas corpus, la policía lo acusó de haber tiroteado a un miembro de esa institución policial, y de esa acusación es por lo que se le ha pospuesto el juicio en ocho oportunidades. Anteriormente, a todas estas acusaciones, Darío Peña fue acusado en el año 1972 de haber participado, conjuntamente con otras personas, en la muerte del capitán policial Salvador Vinicio Polanco Fernández, pero fue descargado por el Tribunal de Primera Instancia de San Cristóbal. Los padres y hermanos de Darío Peña, se quejan de que el fiscal actual cuantas veces van al despacho de él, el magistrado los trata con descortesía. Dijeron los familiares de Darío Peña que éste tiene más de dos años sin que se le haya conocido su causa. Informaron que éste fue trasladado a la cárcel de Moca y que ahora el argumento que tiene la justicia para no conocer de su caso es que uno de los acusados, José Dolores Rodríguez, está prófugo, pero según informes de los mismos familiares, este acusado fue muerto a tiros en la ciudad de Santo Domingo hace más de cinco meses por miembros de una patrulla. Los familiares de Darío Peña hicieron un llamado a la Asociación de Abogados de Santiago para que interponga sus buenos oficios a fin de que el caso de su pariente sea solucionado en los tribunales. En todas las audiencias en que se ha visto involucrado, Darío Peña ha estado asistido, gratuitamente, por el doctor Ramón Antonio Veras. Última Hora, 20 de junio de 1975.

Ideas finales

  1. No deben ser olvidados aquellos momentos amargos que vivió lo más sensible y noble de nuestro pueblo, el sufrimiento de miles de hogares afligidos por la desaparición, asesinatos, presos y torturados durante la noche tétrica que significó el gobierno terrorista de los 12 años del doctor Balaguer.
  2. El recuerdo de aquel período fúnebre para nuestro país, tiene que ocupar un lugar en la conciencia sana y no contaminada por la venganza, pero debe ser mantenido con el sentir imperecedero de justicia.
  3. Las mujeres y los hombres que creen de manera sincera en la vigencia de las libertades públicas como medio para desarrollar la lucha social renovadora en provecho de la felicidad material y espiritual de la especie humana, están comprometidos a mantener como insignia: nunca más gobiernos despóticos en nuestro país.
  4. Es de desear que sea por siempre una cuestión del pasado en la República Dominicana, eternizar los procesos judiciales para apesadumbrar al acusado, porque afligir al procesado por cuestiones políticas es recurrir a la venganza cobarde contra un indefenso adversario.