jueves, 10 de agosto de 2023

No maldecir ni santificar la reelección

I.- El votante condicionado

  1. La generalidad de los países donde imperan sistemas sociales atrasados y dependientes, las clases dominantes ejercen el poder mediante mecanismos legales formales, o utilizando la fuerza despótica, la represión desenfrenada.
  2. La democracia representativa dominicana, es la forma de gobierno utilizada por la minoría nacional para ejercer su poder político, económico y social, el cual legitima mediante procesos electorales.
  3. Las ciudadanas y los ciudadanos, eligen a su presidente en votaciones cada cuatro años. El voto es la opinión que expresa el votante; es su decisión política por tal o cual candidato.
  4. En el escenario dominicano, la mayoría de los votantes, antes de llegar al colegio, ya están condicionados para que manifiesten su voluntad por un específico candidato.
  5. La mente de aquel que vota es ajustada para que dirija su intención hacia determinado aspirante presidencial, o pretendiente a otro cargo electivo. En nuestro país, a la gente del pueblo llano le ganan la voluntad política recurriendo a dádivas, besos, abrazos y otros mimos. El objetivo es embaucarla, o de cualquier forma engatusarla.
  6. Una vez se amema al ciudadano, enredada la cabuya en su cabeza, el elector tiene dirigido su deseo para votar por quien está sujetado.

II.- El problema no es Abinader, ni la reelección o repostulación

  1. En las votaciones del 2024, para escoger el presidente de la república, de lo que más se habla es de la decisión de Luis Abinader, a volver a ocupar la presidencia.
  2. Confirmar, reelegir o renovar a Abinader, lo han puesto como el gran asunto a tomar en consideración para las votaciones presidenciales de 2024.
  3. Pero ocurre que para el pueblo dominicano, ese conjunto de dominicanas y dominicanos que no tienen lo indispensable para vivir con dignidad, la cuestión que se ha de aclarar no debe ser la reelección o repostulación.
  4. Lo que sí debe llamar la atención de los hombres y mujeres de nuestro pueblo, no es la reelección de Abinader, sino que con su repetición, vuelve el mismo sistema social, se hace recurrente el modelo económico.
  5. Al electorado dominicano hay que hacerle saber que para cualquier país, la reelección no es mala, sino que depende el régimen económico y social que sirve de soporte al gobierno que preside el dirigente o líder que aspira a continuar en el poder.
  6. Reproducir una administración que gobierna para la minoría nacional, es reeditar un gobierno no beneficioso para la mayoría, que en sociedades policlasistas son los pobres.
  7. Que prosiga y continúe lo que ya ha estado sostenido sobre un modelo económico que descansa en la desigualdad, no es facilitar lo bueno para los que son víctimas de los privilegios, es decir, los marginados sociales.
  8. Lo que le conviene al país es que todos aquellos que inciden en el quehacer político, procedan a controvertir todo lo relacionado con la materia de la reelección presidencial, y así aclarar su conveniencia o no.
  9. No es cuestión de elevar la reelección a la divinidad, para que sea adorada por el pueblo humilde, como tampoco hacerla ver como diabólica para con ella causar espanto.

Ideas finales

  1. Al pueblo dominicano, sus enemigos tradicionales procuran mantenerlo como el rabo, atrás y pa` bajo, para que, calladito, no diga ni ji, ni ja, sobre la realidad de la reelección.
  2. A las ciudadanas y a los ciudadanos, siempre hay que decirles, ojo pelao con eso, de la reelección, porque hay que oponerse a la sustentada en un orden social que favorece a la minoría, y apoyar siempre la reelección de una administración sostenida en un ordenamiento económico y social que persigue el desarrollo material y espiritual del ser humano.
  3. Reducir el tema de la reelección o repostulación a la persona de quien persigue continuar al frente del Estado, no es más que politiquería de baja estofa. Es querer sacar del debate político basado en principios, normas de conducta e ideología, para meterlo en artimañas, propias de quienes degradan la actividad política decente.
  4. La reelección no debe ser satanizada ni bendecida. Si es para la continuación de un gobierno que se apoya en un régimen social que favorece al pueblo, bienvenida sea, y maldecida, si es para que siga un sistema que hace posible hambre, pobreza, insalubridad, desempleo, corrupción, criminalidad y otras lacras que trae la desigualdad.
  5. Gane o pierda Abinader, en el 2024, se reelige el régimen socioeconómico predominante hoy en el país, porque todos los partidos con posibilidades de triunfar defienden el statu quo.

martes, 8 de agosto de 2023

La limosna no genera permanente felicidad

I.- Bienestar, precariedades y dádivas

  1. El bienestar material y espiritual, no depende solamente del esfuerzo y gozo individual. Se requiere también que los demás integrantes de la sociedad gocen de igual comodidad.
  2. Allí donde está presente la desigualdad de oportunidades, la conciencia de los que son víctimas de la divergencia social, se mantiene en estado de insatisfacción.
  3. Aquel que permanece descontento por su condición de opresión, es un adversario habitual de lo que le causa su aplastamiento, y siempre buscará la forma de dar a conocer su indignación.
  4. Por más cosas que por devoción se les entregue a los pobres, no sirven para apaciguar su encono.
  5. La pobreza siempre estará ahí, aunque se pongan en ejecución planes para suavizar o atenuar las necesidades de toda índole que padece la mayoría de la población dominicana.
  6. Es imposible eliminar con dádivas el alto grado de miseria que hay aquí. No se encubren las calamidades sistémicas con acciones caritativas que solo sirven para calmar aversión.
  7. Algunos grupos que han hecho de la política un negocio lucrativo se mueven en busca de cargos electivos para resolver problemas personales, mientras los hambrientos se multiplican carentes de lo indispensable para vivir dignamente.
  8. En este país una minoría está provista de todo lo que quiere y mucho más, pero el pueblo llano, ese que come a veces, es el que está falto de comida, enfermo, carente de medicamentos y privado de un techo.
  9. La vida holgada de la cual disfruta una franja de la sociedad, no se extiende a los que son más y permanecen bajo estado permanente de molestia espiritual y material.
  10. Mantenerse contento de ánimo, muy regocijado, no se alcanza con los simples deseos. Se hace necesario que la sensación de agrado, se materialice con la diaria felicidad, fruto del trabajo creador para el bien individual y colectivo.
  11. Lo que hace sentir realizado al ser humano es haber contribuido a la instauración de un sistema social en el cual todo se haga para que mujeres y hombres lleguen a desplegar sus capacidades creadoras.

II.- Un ser humano realizado

  1. El más elevado objetivo a que debemos aspirar es a construir un ambiente económico y social en el cual dominicanas y dominicanos, disfrutemos en común de todo lo que nos ha dado la naturaleza y ha creado el intelecto y la mano de la especie humana.
  2. La unión y el cariño franco llegarán al seno de nuestro pueblo cuando logremos fundar un orden social donde esté ausente la desigualdad de oportunidades para todas y todos, porque no se crea afecto con base en la indignación.
  3. No se logra la cordialidad en una comunidad de connacionales separados por los enconos causados por la opulencia de que disfruta una minoría, y la pobreza que lesiona a la mayoría. No cuadra una vida de lujo, a todo dar, y otra de escasez, de insuficiencia de todo tipo.

Ideas finales

  1. Para las dominicanas y los dominicanos, no es más que pura ilusión, una esperanza que atrae, pero infundada, querer vivir en su país, sin violencia, odio, criminalidad, corrupción, prostitución y con una moral de cafres, manteniendo el régimen social que hace posible esas y otras lacras sociales.
  2. Sin influencia ideológica nociva, procede que reflexionemos para, sin mucho esfuerzo, darnos cuenta de que no debemos seguir fingiendo que estamos en un país acogedor, cuando la verdad es que nos movemos en una sociedad en la que predomina la insociabilidad, por las ásperas contradicciones como consecuencia de las soterradas diferencias clasistas.

domingo, 6 de agosto de 2023

Merecemos otra sociedad humana

  1. La República Dominicana, ubicada en la región con más desigualdad de oportunidades en el planeta tierra, está bajo el dominio económico, político y social, de un grupo de adinerados, entre los cuales están unos pocos ricos burgueses; ricos sin formación burguesa y ricos vulgares o ricachones.
  2. Lo que es el pueblo dominicano, está constituido por una mínima de la clase obrera; trabajadores del campo y la ciudad; un abanico de capas medias; chiriperos, buscamoro y desocupado.
  3. El ordenamiento económico bajo el cual está sustentada la sociedad donde vivimos, a cada instante genera pobres por pipa, por montones, y tiene una ética y moral degradada hasta el tuétano.
  4. Las ideas que predominan en nuestro país, la que forman la conciencia social, están determinadas por la base económica que hace fuerte a los del poderío, a esos que tienen la posibilidad de hacer o no hacer, componer y descomponer, que no son otros que los dueños del Estado y el gobierno entero.
  5. Aquellos que aquí tienen el poder lo han disfrutado como ricos, potentados, acaudalados, en fin, siempre en la opulencia, y a costa de los pobres, que en número considerable es el pueblo.
  6. En el país nuestro, al igual que en cualquier otro con semejantes estructuras, la clase dominante, como dueña de la economía, del Estado y de sus instituciones, lo puede todo, de principio a fin, de punta a punta, de cabo a rabo. Ella es todopoderosa.
  7. En el medio social dominicano, los grupos que lo pueden todo, los soberanos. Son responsables, sobre ellos recae lo bueno de la sociedad, pero también lo malo; la conducta del bendito y la del malévolo; el que se comporta como buena gente y el que hace de abyecto, de pérfido.
  8. La sociedad donde estamos accionando, es la que tiene una clase dominante que decide qué hora es; resuelve a su manera el sistema de salud, educación, de seguridad personal y de bienes. Ella es la que establece cómo ha de funcionar el servicio judicial, la política y los cuerpos represivos.
  9. Esos grupos dominantes, que se creen estar bendecidos por su Dios, se suponen ser una maravilla, algo más que una delicia. Ellos pretenden desconocer que están dirigiendo y aprovechándose de un modelo económico poseído del demonio, sumamente perverso.
  10. Aquellos que aquí son los dueños del poder, idealizan dominar un paraíso terrenal, pero resulta que la sociedad dominicana no es una gloria. Estamos viviendo en un ambiente muy malo, algo infernal.
  11. En la República Dominicana, los que se benefician del poder absoluto siempre han gobernado a un pueblo cargado de pobreza; haraposo, enfermo y sin esperanza de cura; al margen de un buen sistema educativo; ninguna garantía de techo, en sí, llevando una existencia amarga, que lo convierte en agriado muy entristecido.
  12. Un orden social caduco, con una moral de cafres, necesariamente lanza a las calles a antisociales a practicar asaltos y otras acciones criminales de las más variadas calificaciones.
  13. Un sitio donde la mercancía dinero es la medida de la moral y el respeto, prolifera el hombre ricachón que sobresale porque, como vulgar opulento, le basta tener cuartos, aunque baja conducta.
  14. Nada de engañarnos, sorprendernos, ni hacernos los pendejos. Lo que a diario estamos presenciando, como el caso de la niña Willenni Lorenzo, y otros que horrorizan, son muy propios, característicos, el sello distintivo de la sociedad dominicana de hoy.
  15. Esta sociedad dominicana tiene su modelo económico, su clase dominante, su moral, su Estado, sus instituciones, sus partidos, sus políticos, su sistema educativo y de salud, sus pobres, así como sus delincuentes diarios y de ocasión.
  16. Todo aquel que considere que la sociedad dominicana actual merece ser santificada, elevada a los altares, rendirle culto, que me perdone, pero es mi creencia que en lugar de glorificarla, debemos desaprobarla por entero. Merecemos otro tipo de sociedad humana.

viernes, 4 de agosto de 2023

Los grandes productores agrícolas y la mano de obra haitiana

  1. Unjú, vamos a hablar con claridad. Procede dejarnos de estar en ese tira y jala; con el relajo de que María estaba lavando y se le acabó el jabón. Qué carajo, dejémonos de ñoñerías.
  2. Lo más atinado es hacer resaltar la verdad. Al pan, pan y al vino, vino. La mano de obra haitiana, documentada o indocumentada, es determinante en el mercado laboral dominicano, en particular, en la agricultura y la construcción.
  3. El sector de los productores agrícolas dominicanos, no habló por hablar, como los locos, pluma de burro ni pleplas. Ese grupo económico habló con el corazón y la cabeza en los bolsillos.
  4. Los productores de café y de otros cultivos expresaron su preocupación por la falta de mano de obra para la recolección de sus cosechas y para hacer otros trabajos en sus fincas.
  5. Los hombres ligados a las labores en el campo, en su condición de productores, solicitaron a las autoridades de inmigración buscar una solución al asunto de los inmigrantes haitianos, por la escasez de mano de obra, ante las medidas tomadas contra los inmigrantes.
  6. Los dueños de fincas han manifestado que: “los trabajadores haitianos tienen temor de trasladarse de una comunidad a otra para evitar que los inspectores de migración los arresten y los deporten a su país”.
  7. Destacaron, además, los productores: “que hay café y otros cultivos en zonas bajas de Monte Plata, Hato Mayor, Villa Altagracia, La Cumbre, Santiago, Valverde, San Francisco de Macorís, Loma de Cabrera y Restauración”.
  8. Haciendo hincapié en la necesidad del trabajo que ejecutan los inmigrantes haitianos, los productores señalaron que: “luego viene la cosecha grande de café, en las zonas altas, donde también la mano de obra es escasa para la recolección del grano, en donde vive poca gente. Agregaron que esperan la comprensión de las autoridades y eviten que se pierda la gran cosecha de café”.
  9. Los caficultores y productores de otros rubros agrícolas, les explicaron a las autoridades que: “en algunas zonas se han perdido siembras de yuca, plátano, auyama, hortalizas y otros cultivos por no haber encontrado trabajadores para la limpieza”.
  10. Quienes más conscientes están de la necesidad del trabajo de los inmigrantes haitianos, son los que dependen de esa fuerza laboral, por lo que les manifestaron a las autoridades la intervención del sector agropecuario, porque saben que en el país hay escasez de mano de obra para esos trabajos.
  11. Con suma claridad se manifestaron los productores de café y de otros alimentos que están en el campo dominicano, pero ponerlos al alcance de la mesa dominicana depende de la fuerza laboral haitiana.
  12. Los productores agrícolas, precisaron que una solución temporal podría ser la emisión de un carnet QR, que llevaría los nombres de los trabajadores y del propietario de la finca, el cual se quedaría con el documento y lo devolvería luego a migración
  13. El inmigrante haitiano vende su fuerza de trabajo hoy, no solo en el corte y tiro de la caña, como lo hacía ayer en condiciones de esclavos de nuevo tipo. Ahora le vemos en las áreas de la agricultura; en la parte pesada de la industria de la construcción; los servicios de transporte, de seguridad, limpieza y otras actividades laborales.
  14. Aunque quieran ignorarla, esa inmigración haitiana documentada o indocumentada, forma parte de la población económicamente activa que realiza las más diversas labores productivas, contribuye a la creación de bienes materiales y ejecuta servicios necesarios en el seno de la sociedad dominicana.
  15. El estatuto del inmigrante haitiano que imprime valor agregado a todo lo que toca con sus manos, generando riqueza para el pueblo dominicano, es lo mismo que le hace acreedor para recibir servicios de salud, educación y todo aquello que beneficia a quienes sin importar nacionalidad, color o ubicación social, aportan para hacer posible el alcance del producto interno bruto.
  16. Cada uno de mis connacionales debe tomar en cuenta el sentir de los productores agrícolas, la positiva valoración que tiene del inmigrante haitiano en nuestro país. Es una labor sumamente valiosa la que aporta el trabajador del vecino país, tal como lo reconoce el sector más directamente vinculado con la producción de alimentos en el campo dominicano.

jueves, 3 de agosto de 2023

Nuestro pueblo, entre astutos y simuladores

I.- Los astutos

  1. Cada día que transcurre, más me formo la creencia de que la generalidad de los que en mi país se dedican al quehacer político, además de capacidad y disposición para hacer política, saben simular.
  2. No tengo la menor duda de que la mayoría de las personas que aquí hacen de la política una actividad habitual, saben que el sistema social imperante es infucional, que no da para nada bueno para el pueblo.
  3. Hay que tener más que sentido común, para moverse dentro del sistema y sabiendo que es inútil, no dejar ver su absoluta inoperancia, lo malo que es para la sociedad humana en su conjunto.
  4. No es cualquier individuo que con la mayor tranquilidad, de la manera más normal motiva a los pobres para que sigan favoreciendo con su voto el mantenimiento de un modelo económico que le trae cada vez más hambre.
  5. Hay que estar en sano juicio, con su cabeza bien amueblada, para continuamente estar impulsando al electorado dominicano para que cada cuatro años, de la manera más sumisa, vaya y deposite un papel en un cajón para así legitimar el orden social que va a continuar hundiendo a nuestro país.
  6. Que no lo ponga nadie en duda. Hay que estar muy bien, por lo alto en sus facultades mentales, para hacer que tranquila y voluntariamente una colectividad se mantenga cautiva con una forma de organización social nada humanista, pero sí muy cruel.
  7. Es una mujer o un hombre juicioso ese que logra que quienes son las víctimas de la pobreza, no se levanten ya obstinadas de tanta miseria y opresión material y espiritual.
  8. Hay que admitir que es muy equilibrado mental, ese que arrastra a miles de pordioseros a que crean que llevan la misma vida que los ricos y poderosos, que es lo mismo ser rico que mendigo.
  9. Por cualquier lugar que usted lo analice, es astuto ese que convence a los marginados de la sociedad dominicana, para que su miseria la tomen de manera serena; como si tal cosa; lo más natural del mundo, sin darle importancia y con resignación.

II.- Los simuladores

  1. Nadie me va a convencer de que ese que ha estado de por vida en la politiquería, es un nada, un comino, que no da ni para remedio. Aunque sea un don nadie, en los hechos ha demostrado que es despierto, muy agudo y también simulador.
  2. Para que la mayoría de las dominicanas y los dominicanos acepten de manera espontánea lo que no le conviene, hay que saber simular, porque no cualquiera tiene la condición de simulador.
  3. No toda persona da para mantener contenta a la población de un país y también sufriendo hambre, porque no cuadra la pobreza con la alegría.
  4. Quién dijo que era fácil, a un mismo tiempo llorar y gozar, a la par padecer y disfrutar, a la vez sufrir el peso de un sistema y juntamente alabarlo. Semejante situación solo la puede manejar aquel que se mueve simulando.
  5. No toda persona que hace política sirve para hablar claro sin quitarse la máscara. Lo que permite mantenerse como líder del sistema es cubrirse, saber ocultar, cuándo hablar, en qué momento decir la verdad o manejar la mentira
  6. Al pueblo dominicano lo han mantenido con el juego politiquero de ser falso, pero aparentar sinceridad; simular, pero presentarse como espontáneo. En lugar de explayarse, no decir nada.
  7. No nos engañemos. Estamos bajo un ordenamiento económico y social adecuado para que triunfen aquellos que se prestan a cubrir las apariencias para no dejar ver lo que son en el fondo, simuladores.

miércoles, 2 de agosto de 2023

En Perú: contra el pueblo, desigualdad, pobreza, violencia y racismo

  1. Por aquí, por América Latina y el Caribe, muchas personas, a lo mejor por el ajetreo en la dinámica de vida, no llegan a comprender la crisis política y social que vivamente afecta a una gran parte de los países de la región.
  2. El pueblo peruano, lesionado por una gran desigualdad, y la pobretería que padece la mayoría de su población, se mantiene en permanente descalabro institucional, comprobado por seis presidentes en los últimos siete años.
  3. El último presidente electo en Perú, Pedro Castillo, fue depuesto y actualmente guarda prisión. La que está gobernando, la señora Dina Baluarte, era su vicepresidenta y desde que ocupa el cargo ha estado bajo protestas populares.
  4. En el Perú, el poder real está en la señora Dina Baluarte, el Congreso Nacional, institución que según encuesta reciente tiene una desaprobación de un 90%; la oligarquía racista y el imperio de occidente, representado por la embajadora Lisa Kenna, exagente de la CIA.
  5. Después de ser depuesto el presidente Pedro Castillo, las protestas de las masas populares no han cesado, siendo la ciudad capital, Lima, el escenario de enfrentamientos entre mujeres y hombres del pueblo y las fuerzas represivas estatales.
  6. Aunque las grandes agencias de noticias, no mantienen debidamente informada a la opinión pública internacional, ha sido tan habitual y notoria la represión oficial, que motivó a que congresistas del partido demócrata de Estados Unidos, en un número de quince, se hicieron intérpretes del deterioro de los derechos humanos en Perú.
  7. La comunicación de los legisladores, fue enviada al secretario de Estado Anthony Blinken, para alertarlo de lo que ocurre en Perú, desde que Baluarte alcanzó la presidencia.
  8. Los congresistas norteamericanos, en su misiva destacan "la falta de rendición de cuenta de las fuerzas de seguridad peruanas, responsables del uso desproporcionado y letal de la fuerza en contra de los manifestantes en los últimos meses que refleja la corrupción y la impunidad subyacentes que han socavado la democracia en el Perú y contribuido a la desilusión política generalizada".
  9. Los remitentes de la comunicación tomaron en cuenta que "entre diciembre y febrero, los meses más álgidos de las movilizaciones, fallecieron 49 civiles debido a la represión militar y policial, otros 11 civiles murieron por el bloqueo de carreteras y siete militares y un policía perdieron la vida en el contexto del conflicto”.
  10. Los congresistas firmantes de la susodicha epístola, hacen constar: "que el grueso de manifestantes eran personas indígenas y rurales de regiones marginadas que enfrentan las tasas más altas de pobreza, discriminación y poseen un menor acceso a los servicios públicos. Denuncian, además, que a pesar de que la Defensoría del Pueblo describió que la mayoría de los manifestantes eran pacíficos, los funcionarios peruanos insinuaron que eran delincuentes y terroristas".
  11. Al igual que en otros países dominados por minorías, la represión en Perú se lanza contra "personas indígenas y rurales de regiones marginadas que enfrentan la más alta pobreza y discriminación y con menor acceso a los servicios públicos.
  12. Con relación a los derechos humanos, los firmantes de la carta: "instan al establecimiento de un Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes en Perú, para brindar asistencia legal y técnica para esclarecer los asesinatos, una recomendación que ya hizo la Comisión Internacional de Derechos Humanos CIDH”.
  13. La carta de los legisladores precisa, también: que "causa preocupación que al cabo de varios meses el gobierno peruano aún no haya tomado medidas significativas para responsabilizar a los perpetradores de abusos”.

Ideas finales

  1. La opinión pública nacional dominicana merece estar debidamente informada de la situación que vive Perú, país este en el cual siete de cada diez viven en estado de vulnerabilidad económica.
  2. Conviene recordar que el único gobierno de avanzada que ha tenido Perú en los últimos años, fue en 1968, presidido por Juan Velazco Alvarado, derrocado en 1975.
  3. Los distintos gobiernos que ha padecido el pueblo peruano, se han fundamentado en el dominio de una minoría insignificante que tiene por base y gobierna sostenida en la desigualdad, la pobreza y el racismo.

martes, 1 de agosto de 2023

Bajo cualquier bandera, contra la invasión a Haití

I.- Mi experiencia por compartir con haitianos

  1. Compartir con el ser humano, tratarlo de cerca, hacer con él vida en común a nivel familiar o en el campo laboral, permite conocer algo de su forma de actuar.
  2. Mucho frecuentar la comunicación con los nacionales de un país e integrantes de sus distintas clases sociales, hace posible tomar en cuenta su cultura, la manera de obrar o comportarse.
  3. Durante muchos años, continuamente me traté con nacionales haitianos en mi hogar y en sus centros de trabajo, en mi país y en el extranjero, a pobres y ricos, trabajadores manuales e intelectuales, a negros y mulatos, comunistas y conservadores.
  4. Mezclarme con haitianos y haitianas, andar con ellos en mi país, en los bateyes, o en Europa; en centros universitarios u organismos culturales, en fin, he estado con haitianos gozando y en momentos de tristeza.
  5. No soy especialista, sabihondo, experto, y mucho menos me creo dominar, tener conocimiento cabal de lo que es el pueblo haitiano. Escribo y hablo de mi percepción y vivencias con los haitianos.
  6. Mientras que para muchos, tal vez para la generalidad de mis compatriotas, el haitiano no es más que un negro impertinente, para mí es un ser humano respetuoso, digno y muy patriota.

II.- No hay justificación para violentar la soberanía de un país

  1. Me he motivado a hacer este escrito, porque en estos últimos días he leído en diferentes medios de comunicación del país, la satisfacción para algunos de mis connacionales, el anuncio de la invasión a Haití por Kenia.
  2. Por la idea que me he formado de lo que se llama pueblo haitiano, por su idiosincrasia, su modo de ser y amante de su patria, creo que los haitianos y haitianas, en el fondo de su alma, son contrarios a cualquier intervención militar.
  3. No es buen demócrata, nacionalista e internacionalista, apoyar, propiciar y mucho menos contribuir para hacer posible la intervención militar en un país, no importa lo áspera que se desarrolle la lucha política y social interna.
  4. Se han utilizado los más diversos argumentos para justificar la intervención militar en Haití, pero no hay forma decente y alta política que acredite o sirva para justificar la presencia extranjera en territorio haitiano.
  5. La penetración de fuerzas foráneas en Haití, limita, cercena la soberanía haitiana, no importa la bandera del país que ejecute la operación o aquellos que la estimulan y sufragan. De cualquier forma que sea es un agravio a Haití y a su pueblo.
  6. Se han hecho más que notorios los más diversos pronunciamientos efectuados en foros internacionales, presentando al pueblo de Haití como incapacitado, en estado de imposibilidad para resolver sus propios problemas.
  7. La reiteración, una y otra vez, insistentemente decir que los haitianos no están en condiciones de gobernarse, no es más que adecuar el ambiente para la intervención.
  8. Particularmente a nosotros, a dominicanas y dominicanos, en 1965, los Estados Unidos, para invadirnos argumentaron que éramos un grupo de salvajes que, ya levantados en armas, poníamos en peligro la seguridad de sus ciudadanos presentes en el país.

Ideas finales

  1. La intervención en Haití, directamente por Estados Unidos, o disimulada con Kenia, de todas maneras es odiosa, carece de legitimidad y no debe contar con la aprobación de las mujeres y los hombres que creen en la independencia y soberanía de los pueblos.
  2. Corresponde a cada país, no importa lo grande o pequeño que sea, en territorio y población, resolver sus asuntos internos, y una intervención es incompatible con su autodeterminación. Cualquier intromisión va contra la reivindicación de su liberación y la creación de su organización estatal.