viernes, 13 de mayo de 2022

La realidad del ambiente donde vivimos

I.- Este ambiente es adecuado para simuladores

  1. No es más que un contrasentido, algo fuera de toda lógica, pretender vivir en un ambiente de decencia, allí donde se motiva el desarrollo de la suciedad. Estimular la deshonestidad, impulsa la desvergüenza.
  2. El medio social dominicano, no tiene forma de cómo mandar un mensaje de integridad a los integrantes de la sociedad dominicana de hoy. La prédica de la inmoralidad cautiva a los ausentes de probidad.
  3. Allí donde se le da base de sustentación a un modelo económico que descansa en la desigualdad de oportunidades para todas y todos, lo más normal es que se acepten como bienvenidas sus lacras.
  4. Es puro fingimiento de sentimientos, alta hipocresía, manifestar sorpresa por el hecho de que, en nuestro país, una menor de edad confiesa ser adicta a los estupefacientes y habitualmente ejerce la prostitución.
  5. Es un ambiente ideal para mojigatos, como el dominicano de hoy, aquel donde abundan ideólogos del sistema que simulan hacer escrúpulos de los mismos vicios sociales que se alimentan económicamente. Aparentan sorprenderse de la misma perversión que les amamanta.
  6. Solamente risa debe motivar el hecho de determinados sectores sociales, que aquí ven como inmoral que una menor venda sexo, pero santifican el tráfico de drogas narcóticas, el comercio de órganos humanos y especulan con la prostitución infantil.

II.- Ante los males sociales, nada de indiferencia

  1. Cuando una ciudadana o un ciudadano comprueba que en el seno de la sociedad algo funciona mal, lo que procede es enfrentarlo, y no hacer causa común con lo dañino, ni comportarse con indiferencia.
  2. En nuestro país, toda persona que tiene un mínimo de inteligencia conoce o está informada de lo que es el fundamento u origen de todo lo que daña al pueblo dominicano.
  3. Las feas manchas que vivamente lesionan a las grandes mayorías nacionales dominicanas, no han sido enviadas como maldición divina, sino que son la consecuencia, los resultados de un ordenamiento económico y social injusto.
  4. Ese mismo orden improcedente e inicuo, es el que mantiene a la mayoría de los dominicanos y las dominicanas, viviendo, no solamente en estado de pobreza, sino también en un fango social.
  5. Por más maniobras que hagan los aprovechados del poder, quiérase o no, la mugre que es la sociedad dominicana actual, con sus subproductos sociales que le son inherentes, en la medida que beneficia a una minoría, daña y causa vergüenza a lo que en verdad se llama pueblo.
  6. Por más que se quiera aromatizar el modelo económico que padecemos, el medio social nacional dominicano apesta, y su fetidez llega a los pocos que viven de la hediondez, como también a los muchos que les causa hastío.
  7. La repugnancia, el disgusto bajo el cual vive marchitado nuestro pueblo, se comprueba sin el mayor esfuerzo. Basta con tener un mínimo de sensibilidad y humanizarse aunque sea momentáneamente.

III.- La transformación aquí es inexorable

  1. El floreciente, el nacimiento de la felicidad de los que aquí son los más, el pueblo, no les llegará por piedad de quiénes hoy se sienten a gusto bajo el estado de bienestar de que gozan, sino por el accionar de quienes no comulgan con el horrible medio donde hoy avergonzados vivimos.
  2. La miopía política no impide a las personas sensatas apreciar la existencia de la realidad exterior del país, es decir, de las degradantes condiciones materiales y espirituales bajo las cuales estamos viviendo, en lo social, ético y moral.
  3. Lo que pinta la existencia dominicana actual es que, por más que la minoría trate de mantenerse como hasta ahora, le será imposible conseguir confabulación, buscar convergencia con quienes se identifican con un proceso de renovación social verdadero.
  4. Las contradicciones presentes en nuestro país, son de una naturaleza tal, que solamente conducen a un rompimiento, porque la podredumbre ha llegado a un nivel tan hondo, que hace imposible el sostenimiento de tantas y tantas iniquidades juntas. 
  5. Aunque a los procesos sociales es imposible ponerles fecha de llegada, lo ideal fuera que las transformaciones económicas, sociales, éticas y morales que necesitamos y merecemos, lleguen sin traumas y lo más pronto posible. 
  6. La materialidad dominicana, no es para dar demostración exagerada de admiración. Basta con proceder armado de sentido común para saber que no está muy lejano el día que el pueblo termine de ser yunque, para convertirse en martillo.
  7. No se detienen los procesos sociales por el desprecio contra el pueblo; por la ignorancia que se les imponga a los oprimidos, ni por muy profundo y dañino que sea el fenómeno de la corrupción. El cambio de un sistema viejo por uno nuevo, es inexorable.

miércoles, 11 de mayo de 2022

Un compromiso de demócratas sinceros

I.- Una enfermedad en el cuerpo humano, y otra en el organismo social

  1. Una vez el organismo de los seres humanos está afectado de una lesión, manda signos de quebrantos, lo mismo que el cuerpo social enseña sus enfermedades por medio de crisis que se manifiestan de diferentes formas.
  2. Ante la alteración de la salud de la persona física, se hace necesaria la presencia del médico, y frente a la dolencia del ordenamiento económico, se requiere la intervención de luchadores sociales.
  3. Los hechos dañosos hablan del desmejoramiento de un medio social, a la vez que manda el mensaje de la necesidad de que se tomen las medidas para restituir la salud, aplicando los medicamentos indispensables para la sanación.

II.- El modelo económico dominicano enfermo, necesita como sanadores a los luchadores sociales

  1. El ambiente dominicano hace notar que está convaleciente, muy enfermo, que urge que lo que se va a hacer se ejecute rápidamente, ahora, porque su tratamiento es impostergable.
  2. El modelo económico predominante hoy en el país, genera notorias enfermedades, por lo que se impone eliminarlo, porque resulta perjudicial para la mayoría de la población dominicana.
  3. Un quebranto crónico social salta a la vista cuando, por ejemplo, tres seres humanos son eliminados físicamente, mediante torturas en cuarteles policiales y, de igual manera, la moral deteriorada de la sociedad se comprueba con el caso de un profesor que abusa sexualmente de 11 alumnas menores de edad, una colega suya y la que hace la función de conserje de la escuela.
  4. Históricamente, los que han controlado el Estado, no lo han abandonado voluntariamente en ningún tiempo ni ocasión, como tampoco por cansancio, por falta de apetito, aburrimiento o generosidad. La única forma de sacar del poder a los grupitos que de él se han adueñado, ha sido mediante la disputa, querellándose, defendiendo con obstinación el derecho del pueblo a disfrutar de la administración estatal. 
  5. En cualquier lugar del planeta tierra, lo ideal sería que los que siendo una minoría de la sociedad y gozan del poder político y social, lo entreguen de manera graciosa, pero semejante situación nunca ha ocurrido, ni ocurrirá.
  6. Por injusto y degradado que sea un sistema, no va a dejar de funcionar, a no ser que contra su permanencia accionen sus contrarios.
  7. En nuestro país, aunque el orden social actual se evidencia incapaz de solucionar los problemas que afectan a la mayoría del pueblo dominicano, el mismo se prolongará demasiado, a no ser que para que deje de persistir intervengan los luchadores sociales.

III.- Ahora recordando a Roger Garaudy

  1. Al observar la difícil situación que desde hace tiempo arrastran las masas populares del país, por la agudización del estado de pobreza, y comprobar la actitud contemplativa de sectores democráticos, llegó a mi memoria lo siguiente.
  2. En los primeros meses del año 1962, el doctor Roger Garaudy, desde Francia, hizo una visita a Cuba, y dictó una conferencia, en el curso de la cual abordó el tema relacionado con la necesidad de la intervención de los seres humanos en los procesos de cambios sociales.
  3. El doctor Garaudy, comenzó diciendo: “Durante el período de tránsito del régimen esclavista al feudal, al finalizar la antigüedad, como no existía una clase social capaz de tomar en sus manos estas transformaciones revolucionarias, hubo, en efecto, un largo período de putrefacción. La necesidad histórica se afirmó, pero a través de una serie de catástrofes”.
  4. Y siguió exponiendo Garaudy: “Si nosotros fuésemos incapaces o cobardes, es decir, si no cumpliésemos nuestra tarea de militantes, la serie de catástrofes que surgen de las propias contradicciones del capitalismo podrían durar mucho tiempo”.
  5. Es posible plantear que los males sociales que lesionan a la infinidad de los pobres de aquí, no será para siempre, pero razonar así conduce a hacer eternizar las calamidades.
  6. Nada justifica quedarse tranquilo, como si nada ocurre alrededor, mientras el pueblo dominicano pasa por lo peor. Debemos pensar que contra lo injusto hay que luchar sin descanso, porque lo que hemos hecho, no es nada en relación con lo que nos queda por hacer.

Ideas finales

  1. El régimen social actual de la República Dominicana, no tiene garantía de vida, a pesar de la buena voluntad del presidente Luis Abinader; no lo salva la sensibilidad y prédica bondadosa del papa Francisco; no tiene redención por las plegarias del obispo Francisco Osoria; ni que resucite Fidel Castro, con su sabiduría política. A este moribundo orden económico solo le queda un camino, el que seguro lo llevará a su destino: el zafacón de la historia.
  2. Por muy dañino que resulte ser un modelo económico, su desaparición no le llega, a no ser que de una manera decisiva actúen las fuerzas políticas y sociales con condiciones y decididas a asumir la responsabilidad de crear un nuevo ordenamiento social de progreso.
  3. La forma como está organizada la sociedad dominicana, constituye una traba para que la mayoría de las dominicanas y los dominicanos, tengan a su alcance los medios de subsistencia indispensables para una vida digna.
  4. Nuestro país, no tiene hoy la posibilidad de desarrollo social, porque las masas populares están marginadas e impedidas de lograr su avance material y espiritual, e integrarse a los cambios que resultan del adelanto cultural, científico y tecnológico.
  5. El mantenimiento del actual modo de vida, convierte a la mayoría de la población dominicana, en una masa de gente pobre, porque carece de lo más mínimo para vivir. La falta de amparo caracteriza a cada uno de nuestros connacionales.
  6. Aquí, las mujeres y los hombres con vocación democrática, políticamente, tienen una opción: bregar firmemente en el orden político y social, o mantenerse a la espera de que el sistema social imperante desaparezca, cuando así lo decidan sus beneficiarios, algo que nunca ocurrirá.

lunes, 9 de mayo de 2022

La crisis se supera enfrentándola sus adversarios

I.- La política ejercida con seriedad

  1. La política verdadera es una actividad humana, expresada en objetivos de clases sociales, partidos y el Estado; ejecutada aplicando medios y métodos de lucha, para alcanzar un fin, el cual depende de los intereses clasistas que estén de por medio.
  2. El trabajo político debe ser realizado con seriedad y convencimiento de lo que se está haciendo, para que la operación dé los resultados esperados. La formalidad, el buen juicio, tiene que estar de por medio cuantas veces nos movemos políticamente.
  3. Al ocuparnos de la política debemos probar con hechos que intensamente deseamos materializar el ideal que con esfuerzos procuramos conseguir.
  4. Los elevados objetivos políticos a que aspiramos solamente pueden ser convertidos en realidades, por la coherencia, las convicciones y la laboriosidad. He ahí donde están sintetizadas, en conjunto, nuestras ideas.

II.- Las situaciones. Situación de crisis en el país

  1. En las sociedades humanas, en un momento determinado ocurren fenómenos sociales que sirven para definir una situación actual, económica, política y de crisis.
  2. Hace unos días, con el título: Nuestro país estremecido por crisis, escribimos un artículo en el cual expusimos las notas distintivas de una serie de hechos materiales y espirituales que, juntos, ponen de manifiesto la crisis estructural que afecta a todo el ordenamiento económico y social sobre el cual descansa hoy la sociedad dominicana.
  3. Los hechos que narramos en el indicado escrito, que sirven de fundamento a nuestra creencia para destacar la crisis, son tan evidentes que no pueden ser controvertidos, porque están a la vista de todas y todos.
  4. La existencia de los casos que expusimos, que están ahí como testigos de piedra, por sí solos no van a servir de motor para superar la crisis.
  5. A los fines de cambiar la deshumanizada realidad dominicana, se hace necesaria la incidencia de mujeres y hombres, que hagan de fuerzas motrices opuestas al mantenimiento del actual modelo económico, que es contrario a las justas aspiraciones de nuestro pueblo.
  6. La lucha política no se decide por buenos o malos deseos, sino por la actividad desplegada de manera tesonera por las clases y capas sociales comprometidas con lo nuevo que, inexorablemente, ha de venir.

III.- La presencia del ser humano para hacer cesar la opresión

  1. Ciertamente, con toda seguridad, que un nuevo y renovado orden económico ha de llegar, pero su aparición debe ser causada, impulsada, promovida por seres humanos, es decir, por aquellos que creemos que nuestro pueblo merece la felicidad aquí en la tierra.
  2. Las leyes objetivas de la historia de seguro se cumplirán, pero no de una manera mecánica, lo que significa que los seres humanos deben accionar para que se hagan realidad.
  3. El modelo que predomina en nuestro país beneficia a la minoría nacional y a los intereses del imperio, y esa situación se mantendrá, a no ser que quienes adversan esa forma de dominación, se pongan políticamente en tensión para eliminarla. 
  4. Es correcto razonar en el sentido de que sus propias crisis van a hacer desaparecer el orden social actual injusto, pero hay que completar la idea diciendo que su ausencia no se logrará sin el trabajo político unido de sus adversarios.
  5. Para que las masas populares se liberen del estado de pobreza que se encuentran, hombres y mujeres sensibles del país, están obligados a moverse para hacer posible las transformaciones que merecemos y necesitamos.
  6. El sistema que mantiene al pueblo dominicano viviendo en permanente crisis, se impone sea sustituido y, por necesidad histórica, sus sepultureros no pueden eludir el cumplimiento de su deber de ser transformadores sociales.
  7. Todos aquellos que en este país han luchado y luchan por un futuro luminoso para lo que en verdad se llama pueblo dominicano, están en la obligación de despojarse de sectarismo, de pequeñeces, y marchar unidos alrededor de un programa mínimo, sin abandonar su esencia ideológica e independencia.

Ideas finales

  1. Al reconocer que no debemos continuar viviendo como hasta ahora, en este fango expresado en opresión social y degradación ética y moral, debemos saber que estamos comprometidos a comportarnos como intérpretes conscientes del deber en la liberación nacional.
  2. La presente coyuntura exige, de sus mejores ciudadanos y ciudadanas, una mayor profundidad de pensamiento; no dejar de obrar solos a los demás; armarnos de actitud enérgica y de desprendimiento. Nada de prejuicios, que únicamente benefician la eternización del presente descalabro nacional.
  3. La situación de crisis económica, social, ética y moral, que vivamente lesionan a nuestro pueblo, solo pueden ser eliminadas con la intervención militante de dominicanas y dominicanos identificados con la renovación de la sociedad dominicana.

domingo, 8 de mayo de 2022

Endiosar el dinero, daña al ser humano

I.- En los hogares y en las escuelas abordar temas importantes

  1. Por la forma como está organizada la sociedad dominicana, y la dinámica de vida que ella impone, impiden que muchas personas tengan conocimientos de asuntos de importancia, o los manejan con trivialidad.
  2. En este país, cualquier tema vacío, sin contenido, motiva atención, pero una cuestión profunda, de sumo interés, se maneja con desatención y total descuido.
  3. Quisiera estar totalmente equivocado, pero es mi creencia que en la sociedad dominicana actual, la niñez es lo único que se puede salvar desde el punto de vista de buena conducta. Pero para lograr algo positivo de nuestros niños y niñas, desde ahora hay que comenzar a cultivarles su mente, sembrarles ideas fructíferas.
  4. Los hogares y las escuelas, son escenarios adecuados para conseguir los loables fines perseguidos, porque son los espacios donde se conquista con facilidad ese material humano que procuramos tallar.

II.- Conocer el significado social del dinero

  1. Los dominicanos y las dominicanas del futuro, están en el deber de saber que el dinero no es algo que representa un concepto moral o intelectual; que el mismo no es otra cosa que una mercancía que, como categoría histórica, llegará a desaparecer.
  2. Porque el dinero ha sido aceptado como un símbolo, ha llevado a la gente a convertirlo en divinidad, como que pertenece al cielo.
  3. Por la función desempeñada por el dinero en una sociedad como la dominicana actual, es normal que sea visto con poderes semejantes al Dios de los cristianos, porque es medio de pago universal; libera deudas; es el contravalor de todas las mercancías, servicios o prestaciones, en fin, es equivalente general y posibilita adquirir todo lo que está en el mercado y, a veces, hasta a los corazones.
  4. El dinero, que permite la adquisición infinita de mercancías, penetra por todas partes, disuelve todos los lazos tradicionales y transforma relaciones establecidas.

III.- Enseñar sobre la función del dinero

  1. Aquellos a quienes en el porvenir queremos verlos convertidos en mujeres y hombres de bien, es necesario explicarles que esa mercancía, el dinero, que hoy hace un más cómodo acceso a las grandes y hermosas tiendas de ropa y vehículos de lujo, no lo significa todo en el ser humano.
  2. El uso fuera de lo común, la utilización extravagante del dinero, no es signo para dignificar a un individuo, sino que se presta a ser objeto de calificativos que le rebajan.
  3. Hace falta en nuestras escuelas enseñarles a los alumnos que la persona física, no debe convertirse en esclava del dinero, ni verlo como el curalotodo, la panacea de la vida. Sirve como medio de cambio, pero no para enaltecer a la especie humana.
  4. padres y los maestros, cada uno en su lugar para educar, deben hacer surgir en los hijos y en los escolares, la idea de que tener dinero no es una afrenta, siempre que se adquiera en forma licita y se hace uso de él para asuntos limpios.
  5. Es una cuestión de honor para cualquier sembrador de ideas, papá, mamá o maestros, hacer saber al niño o a la niña, que lo único que le da valor a los seres humanos es la decencia y la moderación en la conducta moral y social.
  6. Ninguna ciudadana o ciudadano se hace merecedor del respeto y la consideración de sus connacionales, por su patrimonio económico holgado, sino por su correcto proceder en el medio donde vive.
  7. La mujer o el hombre que sobresale de manera extraordinaria, no es el que dispone de dinero para envilecer a los demás, sino quien aporta en la sociedad humana para el desarrollo material, ético y moral.
  8. Los pueblos no se identifican con las personas físicas que han hecho dinero con el fin de elevarse sobre los demás y sintiéndose en las alturas, ver a las víctimas de la opresión con indiferencia despreciativa.

Ideas finales

  1. A las niñas y a los niños, hay que convencerles para que acepten y retengan como principio suyo, que el hábito o disposición hacia el bien, es lo que les hará personas de valía, y no la ambición de opulencia en dinero, que solo genera vicios y pretensiones desmedidas.
  2. Necesitamos desarrollar el intelecto de la niñez dominicana, para que en el mañana obre con virtud, demostrando en su accionar que está formada para la honestidad, la integridad y la fortaleza moral.
  3. Se impone que la mujer o el hombre del mañana, no tenga el afecto profundo que hoy muchos coterráneos sienten por el dinero, llegando a enloquecer por él, por amarlo excesivamente.
  4. En el ambiente dominicano, hay que comenzar a borrar de la mente de nuestra gente, que dinero y dólar no son expresiones de poder social invencible y que, por el contrario, fijar la idea de que dinero y dólar ambicionados, degeneran la moral y nuestras buenas costumbres, hasta llevar a muchos a la corrupción.

jueves, 5 de mayo de 2022

Nuestro país estremecido por crisis

I.- Fenómenos sociales presentes aquí

  1. A veces, la buena fe en lo que dice o hace, lleva a nuestro pueblo a no ver la dura realidad de lo que está ocurriendo, lo afecta directamente y está llamado a ser el actor principal en la solución de cualquier conflicto social.
  2. En una determinada sociedad humana, todo hecho tiene una explicación que lo motiva, y es su fundamento u origen.
  3. Siempre debemos de comenzar por hacernos la pregunta de por causa de qué, como consecuencia de qué, en vista de qué y a qué se debe que han estallado con violencia las pasiones.
  4. Porque los fenómenos sociales responden a cuestiones que tienen su fuente en el medio donde han sucedido, el sitio de su nacimiento debemos someterlo a análisis.

II.- Algunos hechos que expresan la crisis estructural en nuestro país

  1. De forma sucesiva, uno seguido de otro, hemos sido testigos de hechos que, por su secuencia y trascendencia, han llamado la atención de amplios sectores de la comunidad dominicana.
  2. Ha sido muy notorio que personas que se hacen las distraídas ante cualquier problema y hasta llegan a hacerse las tontas, hoy están reaccionando encogidas de hombros, y preocupadas, demostrando inquietud.
  3. El ser humano reacciona por algo que le motiva a comportarse ahora, de manera diferente a como lo hacía antes, de ahí que hay una actuación distinta entre negarse y resignarse.
  4. Sorprende que de un momento a otro, en un abrir y cerrar de ojos, han ocurrido de manera concomitante, entre otros, los hechos siguientes:
    1. En la Región del Cibao, grupos populares llaman a un paro reclamando las más variadas reivindicaciones;
    2. Supuesta violación a una menor, por un alegado artista, sirve como motivación a la fiscalía para extender el asunto a investigar red de prostitución infantil; 
    3. Relajamiento moral y familiar, por madres involucradas en prostitución de hijas menores; 
    4. Conflicto entre transportistas por el corredor de la avenida Charles de Gaulle; 
    5. Tres muertes en recintos policiales, con características de asesinatos; 
    6. Atropello en el Canódromo, por agentes de la Digesett, contra el Defensor del Pueblo y periodistas;
    7. Notorio descontento de la población por inflación y dificultad para adquirir artículos de primera necesidad; 
    8. Enfrentamiento militar entre Rusia y Ucrania, incide negativamente en la crisis de la economía nacional dominicana; 
    9. Conflicto por asunto salarial entre el gremio de los maestros y el Ministerio de Educación; 
    10. Pacientes afectados de quebrantos graves manifiestan quejas por falta de entrega en hospitales públicos de medicamentos de alto costo; 
    11. Críticas de sectores intelectuales por la falta de organización en la reciente XXIV Feria Internacional del Libro;
    12. Quejas de productores nacionales por la ley de aranceles tasa cero;
    13. Inquietud colectiva de la población dominicana, por incontrolable inseguridad diurna y nocturna, personal y de bienes, en domicilios y en la vía pública; 
    14. Las denuncias de recientes actos de corrupción, prueba que el fenómeno es inherente al sistema y que está presente, hoy como ayer; 
    15. Nuestro país convertido en parte importante para el tráfico internacional de drogas narcóticas, situación comprobada con la reciente incautación de más de una tonelada de cocaína;
    16. El Servicio Judicial Dominicano, hace brotar el hedor de su purulencia que indigna, con la puesta en libertad, en Montecristi, de la Ayudante Fiscal y los agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas, que estaban acusados de colocar droga en una peluquería;
    17. En Montecristi, Policía Nacional, busca padre agredió brutalmente a su hijo menor;
    18. En Montecristi, mujer embarazada, en presencia de su hija menor de edad, es apaleada por miembros de la Policía Nacional.
  5. Lo que está a la vista de todos y de todas, es una agudización de la crisis económica y social que afecta a la sociedad dominicana, y se está expresando con dureza. El modelo económico vigente en nuestro país, ha dejado de alentar el desarrollo de las fuerzas productivas y, por el contrario, ya es una traba para el avance del país.
  6. Quiérase o no, aunque lo nieguen los grupos de poder, lo que está revelando el ordenamiento social y económico dominicano, son los males que ha traído y cada vez se incrementan, y el pueblo ya no aguanta más penurias.
  7. La crisis estructural que con dureza ataca a hombres y mujeres de trabajo, resulta asfixiante, y solo se resuelve mediante un cambio verdadero que saque a nuestro pueblo del infierno que la minoría lo ha metido.

III.- Lo que muestra nuestra realidad

  1. Sin necesidad de que lo agiten, el ambiente dominicano lo que deja ver es el cuadro de un pueblo indignado por una crisis que no tiene otra solución que la modificación de sus estructuras.
  2. Aunque quieran ponerle un nombre perfumado, el actual modo de vida ya vetusto conduce a las masas populares a la protesta, a negarse a continuar viviendo bajo un estado de miseria.
  3. El modelo impuesto aquí, que crea la desigualdad de oportunidades, hace tiempo que está en crisis. Lo que ha ocurrido ahora es que han salido a flote sus lacras, como prueba de que ya no pueden esconderse más. 
  4. No bastan los programas sociales, para aliviar la miseria a la caterva de pobres que día a día produce el sistema. Los parches, los remiendos y los retoques, son insuficientes a los fines de compensar las deudas sociales acumuladas, que hoy se dejan sentir mediante hechos espeluznantes, altamente pavorosos.

IV.- Ideas finales

  1. Las grandes mayorías nacionales están hastiadas de permanecer en una situación de pesadumbre, que las lleva al abatimiento y les quita la alegría y el deseo de vivir.
  2. Los hechos que están ocurriendo aquí, desde el alza de los artículos de primera necesidad, pasando por las protestas en el Cibao, hasta las muertes violentas en destacamentos policiales, expresan una crisis sistémica insostenible. 
  3. Las contradicciones de todo tipo que están saliendo a flote, la única explicación que tienen es que son originadas por un modelo que va a seguir pariendo crisis y pobreza, hasta que el pueblo se sacuda enviándolo al zafacón.
  4. El presidente Luis Abinader, con el transcurrir de los meses, tiene que haberse dado cuenta que el cuerpo social dominicano es, algo así, como una piltrafa, cuya masa hace tiempo se la tragaron, sin masticar, los grupos nacionales minoritarios y el imperio. 
  5. La descomposición social de la cual hoy estamos siendo testigos, está llevando al país a convertirse en una especie de astilla de madera resinosa, una tea, que va a terminar de dar luz al pueblo entero, para que vea con claridad su porvenir de felicidad material y espiritual.

martes, 3 de mayo de 2022

Una carta al Cardenal, sobre las drogas

  1. Tengo la firme creencia de que la Iglesia Católica, está llamada a incidir, por su influencia ideológica, en todas las actividades relacionadas, de una u otra forma, con las masas populares dominicanas.
  2. Partiendo de la convicción anteriormente expuesta, en procura de llevar orientación al pueblo sobre el vicio de las drogas ilegales, me dirigí al Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, en los términos siguientes:
Santiago de los Caballeros,
11 de Septiembre de 1989

Monseñor
Nicolás de Jesús López Rodríguez
Arzobispo de Santo Domingo
Santo Domingo, D. N.

Estimado monseñor:

1. He considerado prudente y procedente remitirle la presente para llevar a su conocimiento una idea que, por tener relación con un fenómeno que, como el de las drogas ilegales, hoy preocupa a todo el mundo y en particular al pueblo dominicano, de seguro que es de su interés.

2. La idea que me permito plantearle es que recientemente me dirigí al ciudadano presidente, doctor Joaquín Balaguer, sugiriéndole que estudie la posibilidad de elaborar un mecanismo legal que obligue a los medios de comunicación –prensa, radio y televisión– a prestar su concurso gratuito en la lucha contra las drogas ilegales y el crimen del narcotráfico. Una medida legal sería que la radio y la televisión entren en cadena, a una misma hora de la noche, todos los días, para difundir mensajes relacionados con las drogas narcóticas. De igual manera, la prensa escrita puede, en virtud de una ley, insertar todos los días, en media página, un mensaje.

3. El objetivo de difundir mensajes, por órgano de los medios de comunicación, tiene como finalidad una labor de orientación y prevención. Hace unos días usted habló «dela necesidad de que sean fortalecidos los planes de prevención contra la drogadicción; que se diseñen programas dirigidos a orientar a la juventud en ese sentido».

4. Precisamente, orientación es el método más eficaz para luchar contra la drogadicción; así se enfrenta el fenómeno, el mal, en su nacimiento. Los medios de comunicación son los órganos principales para edificar a la ciudadanía respecto a los fenómenos sociales.

5. Estoy de acuerdo con usted, en el sentido de «que el problema del narcotráfico hay que enfrentarlo ya, con toda la responsabilidad, integridad, valentía y decisión porque en la medida en que se le deje tomar cuerpo, y es lo que luce en Colombia, será mucho más difícil». Monseñor, es ahora que tenemos que luchar; mañana sería tarde. Una forma de luchar, en el plano ideológico, contra el crimen del narcotráfico es orientar al pueblo dominicano utilizando los medios de comunicación del país.

6. La única forma de llevar a la práctica la concepción que usted tiene de «que todos los dominicanos deben tomar conciencia del problema, de la gravedad que conlleva el narcotráfico, y al mismo tiempo haría falta todo un proceso educación a la juventud», es que los dominicanos, aún aquellos que no saben leer y escribir, pero sí escuchar, reciban un mensaje de orientación ayudado por una acción decidida que debe ser –como dijo usted– «comenzando por el Gobierno y ayudado por todos los estamentos sociales, hasta la persona más sencilla».

7. El objetivo de esta carta es que usted analice la idea que le he planteado al ciudadano presidente, doctor Joaquín Balaguer, y si la considera positiva para la lucha contra la drogadicción y el crimen del narcotráfico, interponga sus buenos oficios a fin de que sea llevada a la práctica la idea que se dicte una ley o decreto que obligue a los medios de comunicación –radio y televisión– a entrar en cadena, media hora, todas las noches, para difundir mensajes contra las drogas ilegales y el crimen del narcotráfico, y de igual manera se legisle para que los otros medios de comunicación –periódicos y revistas– inserten, todos los días, media página con mensajes contra el fenómeno de las drogas narcóticas y el crimen blanco del narcotráfico. 
Con distinción y respeto le saluda.

domingo, 1 de mayo de 2022

50 años atrás, y nunca más

  1. Como de costumbre, el día lunes 1 de mayo de 1972, me levanté bien temprano, y ya a las nueve horas de la mañana, estaba dictando una conferencia, en su local en Santiago, a los miembros del Sindicato de Trabajadores de la Tabacalera.
  2. Luego de concluida mi intervención, los directivos del Sindicato de la Tabacalera, fueron informados de que la Policía Nacional, tenía ocupado el local de la Unión de Choferes Sindicalizados-UNACHOSIN, en cuyo interior estaban presentes mujeres, hombres y niños.
  3. La dirección del Sindicato de la Tabacalera, decidió nombrar una comisión de tres miembros, presidida por mí, para que hiciera de mediadora, entre la Policía Nacional y la directiva de UNACHOSIN.
  4. Una vez los comisionados llegamos al local de UNACHOSIN, y el Jefe del Servicio Secreto de la Policía, en Santiago, notó mi presencia, ordenó a un sargento que me golpeara, y lo mismo hicieron otros agentes policiales, los cuales, después de propinarme varios macanazos, me lanzaron al piso. Recobré mi conocimiento en la morgue del Hospital José María Cabral y Báez, cuando hicieron acto de presencia mi compañera Carmen y el doctor Salvador Jorge Blanco, quienes al comprobar que todavía estaba con vida, gestionaron mi traslado e internamiento a la clínica Centro Médico Cibao, donde permanecí por espacio de tres semanas.
  5. La acción del Servicio Secreto, en mi contra, fue la respuesta a la defensa que había asumido de los presos y perseguidos políticos.
  6. Para mí, el hecho ocurrido en UNACHOSIN, el 1 de mayo de 1972, forma parte de mí accionar político, por el cual no guardo ningún rencor y lo traigo a colación, ahora, cincuenta años después, como un recuerdo de lo que nunca más debe ocurrir en nuestro país. 
  7. Para mayor información, debajo de este escrito incluyo dos recortes de periódicos que hacen una reseña de lo ocurrido en UNACHOSIN, 1 de mayo de 1972.